Valencia sublima, con música y coros, el “Camino del Calvario» en el Auditorio

El sábado 29 de marzo fue un día dedicado a nuestras Turbas, a nuestro Camino del Calvario. Si en el mediodía se inauguraba el monumento “Turbas Generación” en la esquina de la calle de Palafox (obispo Antonio Palafox), por la tarde y por la noche el Teatro Auditorio, a punto de cumplir sus veinte años, era el escenario del estreno de la obra  “Canino del Calvario. La Pasión de las Turbas en Cuenca”, del valenciano Pedro José Viso Roger, interpretada en dos sesiones. En el concierto de las 20,30 horas, organizado por la Junta de Cofradías, el teatro se encontraba abarrotada y con deseos de escuchar los sonidos de la procesión conquense de la madrugada del Viernes Santo, interpretados por músicos y coralistas valencianos.

En la platea se encontraban el alcalde de Cuenca, Juan Ávila; el delegado de la Junta de Comunidades, Rogelio Pardo (impulsor de este concierto para Cuenca); el presidente de la Junta de Cofradías, Jorge Sánchez y miembros del Grupo Turbas, además de otras personalidades y público en general, tanto de Cuenca como de distintos puntos de la provincia de Valencia.

El programa era atractivo con la primera parte en la que se interpretó la Coral “Jesus bleibet meine Freunde”, de la Cantata BWV 147, de Juan Sebastian Bach y “Espartero”, de Pedro José Viso. La pieza final, y esperada, era la composición del cuadro sinfónico “Camino del Calvario”, del citado Pedro José Viso.

En el escenario, casi 300 personas. La Banda Sinfónica Ateneo Musical del Puerto de Valencia, dirigida por Isidro Coll Ballesteros; la Coral Polifónica d´Alcasser, la Coral C.A. Musical de Bétera, la Coral Polifónica “Santa Cecilia”, de Chelva y la Coral P. “Virgen del Castillo” de Chiva. El acto fue presentado por Rodrigo Merchante. De la presentación creemos que sobró que se explicase al público (y sobre todo en Cuenca), la “sipnosis” de la obra “Camino del Calvario”. Es como si vas al cine y te cuentan antes las claves y el final de la película.

El espectador ya iría conociendo, a través de la actuación de la Banda y de las corales, el desarrollo de la procesión. Vamos con nuestra particular valoración:

 

PEDRO JOSÉ VISO, FIEL A LA PROCESIÓN «CAMINO DEL CALVARIO»

Sublime y espectacular. Escalofríos del amanecer santo de Cuenca, importados nada menos que desde la querida tierra valenciana de la luz y del color, donde la música es palabra colectica de cantos corales unidos en una sola voz, de miserere y de motete, de cánticos al rosicler del alba de Cuenca de cada madrugada de Viernes Santo. Procesión Camino del Calvario, con la turba delante con sus alfilerazos de clarines en las esquinas y recodos y de roncos sonidos de tambores velados.  “¿Qué tiene el Amanecer Santo de esta ciudad?”, se preguntaba Luis Calvo pregonero nazareno y escritor del Rito de las Turbas: “El pueblo delante, seguido y empujado por El, compartiendo el alba estremecida”. “Conjuro de tambores, clarines y horquillas clavándose en lo más hondo”.

¿Qué tiene el Amanecer Santo de Cuenca?… para que un joven músico valenciano haya captado con tanto desgarro y, al mismo tiempo, sinfónica sonoridad las raíces más profundas de la Semana Santa de Cuenca. Pedro José Viso Roger ha compuesto un cuadro sinfónico para banda y coro mixtos sobre la genuina procesión de la madrugada conquense  –“Camino del Calvario – La Pasión de las Turbas en Cuenca”—que retrata y recoge el singular cortejo pasional desde que se abren las puertas de El Salvador en la madrugada, con un estremecedor griterío y el sonido de desafinados clarines y los velados tambores del “ay que le da, que la da”,  hasta que se cierran con el “ay que se va, que se va”, entre palillos entrecruzados, tras la “palillá” colectiva.

La Banda de la Sociedad Ateneo Musical del Puerto de Valencia y las corales de Alcacer, Bétera, Chelva y Chiva, interpretaron el cuadro sinfónico del “Camino del Calvario”  en el Teatro Auditorio de Cuenca, bajo la dirección de un entregado director como Isidro Coll Ballesteros, y en verdad que a los propios conquenses, conocedores de los sonidos de la madrugada del Viernes Santo, les pudo la emoción contenida, con un estremecimiento interior que demostraron con los repetidos aplausos en el final del inolvidable concierto.

Resumirlo en pocas líneas es tarea ardua porque la sensación que dejaron en Cuenca los músicos y los coralistas, fueron auténticas. Emocionantes y emotivas. Tambores y clarines con el sonido característico de las Turbas, el motete y los golpes de los martillos en el yunque, los compases del San Juan, el Miserere que pone el vello de punta y los motetes de la Soledad, con ese final sinfónico en los que los platillos abiertos  rompen el alba y el mediodía, con el director casi levitando en brazos abiertos hacia ese Jesús de las Seis invisible que está en todas partes, con ese inconfundible sonido de los tambores lejanos y cercanos.

Cuenca recibió el estreno de la obra con sus mejores bendiciones: el aplauso encendido de una ciudad donde el silencio es el alma de Castila y el alma de su Semana Santa. Valencia, en su conjunto musical y coral, ha sabido interpretar el Rito de las Turbas en su doble sesión en el Teatro Auditorio de Cuenca. Luis Calvo y Federico Muelas se habrán hecho eco del acontecimiento musical desde el azul de las estrellas. Valencia y Cuenca unidas por  la pasión de las turbas. Memorable.  Todos nos felicitamos por esta obra de Viso Roger, nuevo turbo del rosicler del alba del Viernes Santo conquense”.

Al final del concierto, el presidente de la Junta de Cofradías entregó una serie de diplomas enmarcados recordando la ocasión a las corales, a la Banda y al director, así como un turbo, obra de Bux, a Pedro José Viso, autor de la obra que se estrenaba en Cuenca, tras su estreno en Valencia el pasado año. El próximo Viernes Santo el compositor valenciano será turbo de verdad.  Como broche final, los músicos actuantes ofrecieron un bis de uno de los fragmentos más sonoros del cuadro sinfónico en su parte final, entre prolongados aplausos de los asistentes. El 29 de marzo de 2014 fue un día histórico para  las turbas y la procesión “Camino del Calvario”, que borraba el triste recuerdo del 29 de marzo de 2002.

El compositor Pedro José Viso con un turbo de cerámica de Tomás Bux, entregado por Jorge Sánchez.

Al día siguiente, domingo 30 de marzo, nos encontramos con Pedro José Viso, en un quosko, buscando la prensa conquense agotada. Le dimos la enhorabuena. A la una de la tarde, el Ayuntamiento ofreció una recepción a la comitiva valenciana, bien atendida por el Grupo Turbas, que en realidad ha hecho posible toda esta actividad viviva el sábado 29 de marzo.

 José Vicente ÁVILA*

(Comentarista de las retransmisiones de Semana Santa de Cuenca desde 1995 hasta 2007, en Tele-Cuenca y CNC, además de colaborador de RNE “El Día de Cuenca” y otros medios).

 

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