Vuelta y Vaca

Ha sido la semana de la doble “V”: Vuelta y Vaca. Carreras de bicicletas y carreras de mozos por el Casco Antiguo de la ciudad. Antes de los cuatro días de vaquillas hemos tenido esa llegada de la Vuelta a España, con la etapa Utiel-Cuenca, del día 17 de septiembre. Una etapa que transcurrió con una gran velocidad por parte de los ciclistas por las carreteras de la Valencia castellana y de la Cuenca valenciana, para entrar en la ciudad por la barriada de las Quinientas, que ya son más de mil, y ascender a la Ciudad Fortificada, Patrimonio de la Humanidad.

Todo el mundo pudo contemplar de nuevo la belleza de Cuenca a través de la televisión, además de la emoción que propiciaban los propios ciclistas para conocer, casi en el último momento, que el alemán Erik Zabel iba a ser el vencedor. Y en las declaraciones, piropos a Cuenca como paisaje, y dureza para el recorrido, pero que es el valor añadido de la prueba, porque si no hay dificultades el triunfo apenas es relevante.

IRURETA, JOSÉ RAMÓN DE LA MORENA…

El paisaje prendió en ciclistas y acompañantes una vez más. Escuchamos por ejemplo, al entrenador del Deportivo de La Coruña, Irureta, hablar de las bellezas de Cuenca que pudo observar desde Grecia. Se lo contaba a José Ramón de la Morena en el programa “El Larguero” que agotó todas las entradas del Teatro Auditorio, desde donde también Pepe Domingo Castaños hizo un canto a Cuenca, para poner el broche al programa, o esa canción del personaje “El Mago de Voz” cantando a Cuenca y su deporte, y  a la Vuelta en general, con la música de “Doña Asunción” de José Luis Perales. Imágenes de Cuenca en televisión que transmiten belleza y magnífica crónica en el diario “El País” de Carlos Arribas, contando la etapa y hablando de Cuenca, sus monumentos, su arte y gastronomía, recuperando con ello esas crónicas viajeras que ponen el contrapunto al hecho que se cuenta y al lugar donde se desarrolla. Enhorabuena, colega Carlos Arribas.

LA VAQUILLA Y EL PENDÓN QUE PORTÓ MARIO FERNÁNDEZ

Y entre la Vuelta que llegaba y se iba con promesas de regresar no muy tarde, a la vuelta de la vaquilla. Hemos asistido a la edición 2003 de San Mateo, en el 826 Aniversario de la Reconquista de Cuenca, con la tradicional suelta de vaquillas y el traslado del Pendón Real de Alfonso VIII desde la Catedral al Ayuntamiento y la devolución del mismo, con las palabras de rigor que pronunció el canónigo obrero Miguel García Langa al concejal más joven de la Corporación, Mario Fernández, en el Altar Mayor de la Catedral de Cuenca, por cuyos ventanales de vidrieras diseñadas por Gustavo Torner entraban fulgores de luz de radiantes colores.

Con el Pendón de rojo carmesí en sus manos, el canónigo García Langa preguntaba solemne: “¿Prometéis rendir pleito homenaje y devolver esta bandera concluida que sea la fiesta?”. Y el concejal más joven de pelo ensortijado contestaba con firmeza: “Sí, prometo”. Ante esa respuesta, el canónigo entregaba el Pendón, pero con advertencia: “Os entrego la bandera con que se ganó la ciudad, y la devolveréis mañana”. El concejal enfatizó solemne: “Prometo devolverla, pues con este objeto la recibo”. Este acto viene a simbolizar el carácter principal de la fiesta que se celebra, la fiesta del pueblo unido en la cristiandad, con esa procesión cívico-religiosa del traslado del Pendón a las Casas Consistoriales.

Cosa curiosa desde la feliz instauración de la Democracia, y salvo una excepción, cuando el Ayuntamiento ha estado gobernado por el PSOE, el concejal más joven ha sido del Partido Popular, y cuando el PP ha tenido el mando de las urnas, el concejal más joven ha sido del Partido Socialista Obrero Español. No deja de ser una anécdota de tantas que se dan en esta anual celebración, que este domingo 21 de septiembre de 2003 se vio ensombrecida, en la Devolución del Pendón, por la accidental muerte de un peñista en la tarde-noche sabatina, lo que motivó que la procesión cívico-religiosa transcurriese en silencio, y que sólo se escuchase el himno nacional.

EL ARRAIGO DE LAS PEÑAS Y SU COLORIDO

San Mateo 2003 ha vuelto a poner de manifiesto que las Peñas están arraigadas con la celebración, cuando el año próximo se van a cumplir los veinticinco en que comenzaron su andadura aquellas primeras peñas del Korynto, Botes, Pelusa y Vaticana, que dejaron el poso para las más recientes. Así, el colorido de tantas peñas le da un carácter más festivo aún, pues observando las fotos de los años cincuenta o setenta, se aprecia ese cambio sustancial en el “atrezzo” del escenario en sí, por parte de los mozos. De aquellas vestimentas de los años cincuenta, en las que abundaban los monos azules y las zapatillas blancas de los obreros de las fábricas, a las imágenes de los años sesenta con ropa de “sport”, pantalón vaquero, camisa o suéter, hemos pasado a las multicolores camisetas de cada peña que parecen competir con los colores de las fachadas del Casco Antiguo.

Es todo un detalle a tener en cuenta y que bien han reflejado los pintores en los diversos carteles. Días de vaquillas, tardes de vino y rosas, de una celebración que une a las gentes de la ciudad y sus visitantes, pues aquella palabra de forasteros, incluida la patente, ha ido desapareciendo sustituida por las de las amables gentes que visitan esta ciudad, en la que nadie se siente eso, forastero.

Fiestas de San Mateo que no necesita procesiones, sino mantener ese aspecto cívico-religioso que tiene esos dos momentos solemnes de la tarde del 20 de septiembre y la mañana de día 21. Fiestas que ha servido un año más Tele-Cuenca a todos los hogares de la ciudad, cada día más expandida, y a media provincia, con la agradable voz y el encanto de Laura Sobredo, que ha sabido calar en una celebración no siempre bien entendida. Enhorabuena, Laura, compañera y amiga.

EL DIA, Crónicas de Bota y Borcegui, 22-09-2003

 

 

 

 

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