Medinaceli

A un año de la Semana Santa próxima (9-16 de abril de 2006), Cuenca ha sido al marco ideal para la celebración del VI Congreso Nacional de Hermandades de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, bajo el título genérico de “Jesús Nazareno y Rescatado de Medinaceli”, en el que han participado más de centenar y medio de cofrades de una veintena de hermandades de otras tantas provincias españolas e incluso una portuguesa. Este Congreso Nacional era todo un reto para la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno (Vulgo Medinaceli), que pocos años hace celebraba el cincuenta aniversario de la procesión del Perdón (1951-2001).

Ha sido un reto superado con creces gracias al tesonero esfuerzo de esta cofradía conquense, con personas que se han dedicado en cuerpo y alma para llevar adelante tan importante compromiso con el resto de cofradías del Medinaceli, entre ellos, Antonio Martínez de la Presa, Javier Alonso, Jesús Moreno Onaindía, el padre Manuel Martínez, Javier Hevia y tantos cofrades que han propiciado el mejor desarrollo de este Congreso, que ha puesto en la Primavera de Cuenca ese aire nazareno que la suele inundar, estos fines de semana de abril y mayo, en los que continúan los actos de las distintas hermandades que conforman la Semana Santa de Cuenca. Diríamos que la ciudad de Cuenca, como ocurre en Sevilla, Málaga o Zamora, por citar algunos ejemplos, mantiene encendida durante todo el año, a través de sus hermandades, esa llama cofradiera como la luz pascual del Sábado de Gloria. Es fervor y sobre todo tradición que se expande entre las familias y amistades.

JOSÉ MIGUEL CARRETERO Y AMALIO BLANCO, ENTRE LOS PONENTES

Este VI Congreso ha contado, además, con una colaboración excepcional que le ha dado ese rango de foro abierto, como ha sido el apoyo de la Universidad de Castilla-La Mancha, no sólo con su Salón de Actos del Aula Magna “Antonio Saura”, orlado para la ocasión con la presencia de la primera imagen de Jesús de Medinaceli que hizo Marco Pérez, sino con la publicación de las Actas del Congreso, libro que tuvieron en sus manos los congresistas en la cena de despedida. Recoge las conferencias de los ponentes que han intervenido en el Congreso, algunos de ellos pregoneros de nuestra Semana Santa como José Miguel Carretero y Amalio Blanco Abarca. Es interesante recordar los temas tratados en las cinco ponencias, que dejaron la sensación entre los asistentes, de un Congreso de gran altura, que contó en su apertura con la presencia del prelado de la diócesis, Ramón del Hoyo y del vicerrector del Campus Universitario, José Ignacio Albentosa, además de las autoridades de la ciudad y la Comisión Ejecutiva de la Junta de Cofradías.

LA UNIVERSIDAD, SENSIBLE AL ACERVO CULTURAL NAZARENO

El propio vicerrector de Extensión Universitaria del Campus de Cuenca, Albentosa Hernández, señala en su presentación sobre el Libro de Actas, esa “enorme trascendencia que para la ciudad de Cuenca tiene todo lo relacionado con la Semana Santa”. De ahí que la colaboración de la Universidad castellano-manchega con el amplio y variado mundo nazareno no sea aislado como bien se recogió en las Jornadas de Reflexión antropológica tituladas “Semana Santa: religiosidad, tradición y cultura”.  Una colaboración que, por cierto, ya tuvo un primer debate con el curso “Visión antropológica de la Semana Santa”, dirigido por Luis Díaz Viana (que era investigador asociado del Departamento de Antropología de la Universidad de California) y que se celebró en Cuenca, del 27 al 29 de marzo de 1989, en el antiguo Convento de Carmelitas, propiciado por el Vicerrectorado de Extensión Universitaria.

Centrándonos en este VI Congreso del Medinaceli que ha orlado de morado el fin de semana conquense en sus carteles y programas, pero de verde esperanza como el altar donde se venera a la imagen, en un besa pié excepcional, hay que destacar la personalidad de los ponentes y los temas tratados: el joven doctor en Historia, Julián Recuenco Pérez, con la tremenda ilusión que pone en todo lo que hace, trató sobre “La actuación ilustrada contra las cofradías penitenciales (1700-1820)”. Inmerso en ese amplio campo de la investigación, Julián Recuenco ofrece en su trabajo un amplio repaso sobre la historia de parroquias y ermitas que tuvo –y que tiene Cuenca—y su relación directa con los desfiles procesionales de la Semana Santa, de manera especial con la antigüedad de los cortejos de Jueves y Viernes Santo. Pedro Miguel Ibáñez, toda una autoridad en la Historia del Arte, que ha propiciado hermosas publicaciones, trata sobre “Las imágenes de Semana Santa y la reconstrucción del patrimonio de los monumentos religiosos de Cuenca”. Su análisis sobre esta ciudad-museo, que ya lo era en 1800, resulta sumamente importante, abundando en esta ocasión en la iglesia-oratorio de San Felipe Neri, donde se venera a Jesús de Medinaceli.

La conferencia de Amalio Blanco Abarca sobre “La importancia de creer y el valor de las creencias”, mantuvo todo el interés de los asistentes, con un enriquecedor coloquio para el contraste de opiniones. El tiempo se hizo corto al decir de los asistentes. Nos congratulamos mucho, por otro lado, de contar de nuevo en los foros nazarenos del más alto nivel con la presencia de José Miguel Carretero Escribano, quien puso sobre la mesa esas notas tan esperadas para ese viejo sueño de la Gran Libro de la Semana Santa de Cuenca, con todos sus datos más precisos. Su conferencia era “Acerca de la Semana Santa en Cuenca: imágenes e imagineros; las marchas procesionales; vida, muerte y vida”. El título sintetiza muchas cosas, pero después de enumerar tantos datos, detalles y vivencias, sus palabras finales dicen mucho: “Vida, Muerte y Vida es la Semana Santa. Vida, Muerte y Vida es nuestro humano cofrade caminar”. Hemos recuperado, tras un paréntesis circunstancial, a una persona docta de la Semana Santa de Cuenca, que ya promete en un próximo libro los orígenes filipinos del Cristo de Marfil.

LAS MARCHAS MUSICALES, SIEMPRE PRESENTES
Al hilo del Congreso estuvieron las ponencias de J. Carlos Vizcuete (la imagen religiosa y sus funciones) y de Héctor Luis Suárez Pérez, con La Cofradía del  Cristo de la Expiración y del Silencio de León, mantenedora de la devoción a Jesús Nazareno Cautivo y Rescatado de Medinaceli. Precisamente será León el escenario del próximo Congreso.

La música de las marchas procesionales de la Banda de Música de Cuenca, de la Joven Orquesta de Cuenca y del Coro del Conservatorio pusieron el broche final a este Congreso del Medinaceli en Cuenca en el Teatro Auditorio. Hoy era obligado hablar de este Congreso cuando en la mañana del domingo los directivos del Medinaceli despedían a los últimos congresistas, desde Ceuta a Hellín, y colocaban en su altar la venerada imagen de Jesús de Medinaceli, tras el besa pié excepcional del viernes 15 de abril. Tras lo del Medinaceli, ya sólo quedan 358 días para la Semana Santa 2006.

EL DIA, Crónicas de Bota y Botrcegui, 18 de abril de 2005

 

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