Nombres propios del deporte conquense

Ocurre en el deporte conquense como en la Semana Santa, que la cosa va por gremios, o mejor dicho, por apellidos, como aquellos orfebres de la ribera, apenas diez apellidos, veinte apellidos apenas, que recitase el poeta Federico de Cuenca. La familia Muelas ofreció en su día, allá por 1924, sus tierras del paraje de La Fuensanta para plaza de toros y terminaron siendo estadio deportivo. Antiguamente, Cuenca tuvo su campo de fútbol del Sporting junto a la actual plaza de toros. En aquellos felices 20 del siglo pasado, aún tan cercano, el pionero del fútbol en Cuenca fue el Sporting, luego la Cultural y más tarde la Balompédica, que aglutinó a todos los clubes con el nombre de Unión Balompédica Conquense. Han pasado 60 años.

Ya entonces, con aquellos equipos del Palillo, La Nube, el Vaticano, la Beneficencia, y posteriormente el Cristo del Amparo, Trampolín, San Antón, Obras Públicas y San José Obrero, las familias se unían en torno a aquellos clubes que mantenían una dura pugna, aunque en buena lid, con los equipos de la provincia: el Pedroñeras, Tarancón, el Triana Tresjuncos de Olvido, Minglanilla, Campillo, Motilla, Quintanar del Rey, El Provencio y Belmonte, entre otros, pues la Sierra siempre anduvo huérfana de equipos y de campos.

DIME COMO TE APELLIDAS Y TE DIRÉ DONDE JUEGAS

En el deporte actual, de amplio espectro y participación, aún quedan apellidos que se identifican con cada deporte de alguna manera. En baloncesto los nombres o apellidos como los Solano, De las Heras, Paulino Fernández,  Donate, Piter, Pirata, Juan Madrid, Moya, Medina, Yubero, Ortega, Calvo, Pérez, Cañizares y muchos más, sumarían triples y mates dignas de la NBA. Sin olvidarnos de las chicas, desde Cristina Cubillo hasta Laura Figueroa, y la excepción que confirma la regla de Ana Belén Álvaro, nuestra olímpica de Barcelona-92 con la Selección Española y con medalla.

En fútbol, los nombres y apellidos de Apolonio Pérez, Sarria,  Mario Jiménez, Lacort, Cañamares, los Taravilla, los Atleta, Falcón, González, Zamora,  la saga de los Gil, Lucas, Segovia, Mellado, Pontones, Pepe, Pedro Boni, Jaime Pinar, Mundo, Zamora, Pedro Torres, Clemente, Evaristo, Caquito, Melero, Álvarez, Abarca, Ortiz, Felix, Ramón, Arguisuelas, Perales, José López, Balbino Noeda, Juan Ramírez, Rafa Mariana, Zafra, Marcial, Sevilla, Iniesta, Ballesteros, José Luis Sepúlveda, y la gran excepción de Caparrós,  darían mucho juego y nos llevarían hasta el mismo Bernabéu, de la mano de Ángel Pérez, el gran valedor de la mejor etapa balompédica, con ocho campañas en Segunda B, y ahora camino del primer título de campeón en la historia de un club con más de sesenta años de andadura, bajo el mismo banzo blanquinegro que llevan los conquenses sin distinción.

En balonmano, desde los Lidio a Estival, pasando por los Aguilar, Pedro Pérez,  Pedro García, Fernando Gómez, hasta los Velasco del histórico Mambo, o la aportación de Víctor Huerta (balonmano, fútbol y todo lo que le echen) y la inolvidable campaña en la Liga Asobal con Julián García, Pariente y Fresneda, y el navarrico Zupo Equiosain, para llegar a esta nueva etapa del Edenca Ciudad Encantada con Juventino y Javier Garrote al frente de renovadas ilusiones, con Antúnez moviendo los hilos.

En voleibol los apellidos van desde los Eduardo Pérez y Valverde hasta los de Cotillas, con brillo propio para René Valero y las nuevas generaciones de chicos y chicas que se dan cita en San Fernando. Y luego hay una variedad de nombres en otros deportes que sintetizamos en algunos de ellos: Pedro Muñoz “La Maza”, Santos Lara, Marcelino Torrijos y Ana Buendía, en el tiro; Mora y Roque Martínez, en el billar; Guerra, Jesús Patiño, Ángel García,  Vicente Martínez y  “El Instruido” en ciclismo, con el recordado y campeonísimo Luis Ocaña, formado en Francia, pero conquense hasta la médula, sin olvidar a nuestro Jaime Huélamo en Munich-72, y ahora Salva Barambio en la égida federativa.

Ángel Valero, Triguero, Rodríguez, Polo… en atletismo, además de un pléyade de jóvenes atletas prestos para el triunfo con apellidos que van desde Torrecilla a Pérez, pasando por Illana, Mena, con Eva Serrano y Teresa Esteso, ejemplo femenino que ya siguen Niño Torrijos, Baranda…. (Con la lucha tenaz de Chema Rodrigo con la Pista de Atletismo que tanto costó poner en marcha, dejando allí su esfuerzo y sus cenizas. Y cómo marcha). En triatlón asombró Pedro Rodríguez y la gran estrella la tenemos ya en José Miguel Pérez, lejos de nuestras fronteras.

Los Martínez Cañas/Segovia en el arbitraje, con Rubio Iniesta, Pedro Cañas, Gallarosa y Máximo Orozco, éste además fundador obrerista; Herrero Cohete lo fue todo en la pelota a mano, con Donato Abad. El piragüismo primero de Cañas y luego de los Lumbreras, Zamora y las nuevas generaciones, además de la  natación de los Cortinas, Prior y los nuevos nombres que salen de la tan deseada pisicina cubierta de tantos años; en tenis, los Requena, Hernández y Pepe Checa. Y así sucesivamente hasta en los Juegos Populares y tradicionales y la Gimnasia Rítmica con el recuerdo perenne a Esperanza Calvo.

La gran excepción de Gonzalo Pelayo, fiel cumplidor de su gestión polideportiva y de la de Nieves Mercadillo, que hizo posible que Cuenca tuviera la sede de edificio singular, de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha.

No están todos los que son, que la lista va amentando de nombres propios, a veces anónimos, pero en todos ellos hemos querido reflejar y reconocer que el deporte camina gracias a tantos desinteresados y amantes de su tierra, de sus gentes, y obviamente, del deporte que es salud y cultura. Y algo más…

EL DIA, 12 de marzo de 2006

 

 

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