San Antón, fiesta de rancio abolengo popular en la vida de Cuenca

Fiesta de San Antón de 1965
Fiesta de San Antón de 1965

“PÁGINAS DE MI DESVÁN”, HOY POR HOY SER CUENCA: “SAN ANTÓN, LA FIESTA DE MÁS RANCIO SABOR POPULAR DE LA VIDA CONQUENSE” (Martes, 13-01-2015)

La tradicional y añeja fiesta de San Antonio Abad, centrada en el barrio conquense de San Antón, ocupó el pasado martes 13 de enero, el Espacio radiofónico “Páginas de mi Desván”, del programa “Hoy por Hoy” de SER Cuenca, que presenta Paco Auñón, con guión de José Vicente Ávila. Bajo el título de “San Antón, la fiesta de más rancio sabor popular de la vida conquense” se pasaron páginas de la celebración sanantonera, en uno de los barrios más peculiares y antiguos de Cuenca como lo es El Perchel. El programa Páginas de mi Desván se puede escuchar en facebook, en “Hoy por hoy”, Ser Cuenca, en el dia de su emisión. Aquí queda escrito.

“Una de las celebraciones de más rancio abolengo y sabor popular es la de San Antonio Abad, que brilla con luz propia en el barrio de San Antón, y en la mayoría de los pueblos de la provincia. Cuando los motores no habían aparecido eran las mulas y borriquillos los “animales de compañía” de las gentes sencillas, obligadas a tener casa y cuadra, por las labores de labranza o de carga, amén de las propias artesanales, albañilería y otros oficios de la laboriosa construcción.  Añejas fotos nos muestran borricas y mulos por las calles de Cuenca de barro y pobreza. La fiesta de San Antón, por tanto, suponía todo un acontecimiento festivo en torno a la ermita antoniana, actual iglesia de la Virgen de la Luz.

San Antón 8

Cada 17 de enero los conquenses cruzan el puente de San Antón para besar la reliquia del santo, recibir el panecillo sagrado de harina y anisillos, además de llevar a los animales domésticos para la bendición secular.  

No cabe duda José Vicente, que esta añeja fiesta de San Antón debe ser una de las más populares y antiguas por esa presencia de los animales en las diferentes romerías.

Como bien dices, Paco, la festividad de San Antón tiene en Cuenca una añeja tradición que se remonta hasta el siglo XIII cuando la barriada arriscada al Cerro de la Majestad contaba con convento-ermita, hospedería y uno de los hospitales más famosos de la época, en el edificio contiguo a la actual iglesia de la Virgen de la Luz. El referido hospital de los “antoneros” pervivió bajo la advocación de San Antón desde el año 1345 hasta 1781, que fue secularizado por disposición del obispo Felipe Antonio Solano. Cabe recordar que la fiesta de San Antón la viene organizando desde tiempo inmemorial el Ayuntamiento de Cuenca, dado que la parroquia es de titularidad municipal.

EL AYUNTAMIENTO, PROPIETARIO DE LA IGLESIA

-Es un caso especial que el Ayuntamiento sea el propietario de la iglesia, ahora que tanto se habla de la titularidad de la Mezquita de Córdoba, por ejemplo…

Esta iglesia, propiedad del Ayuntamiento, con las bendiciones del Obispado, se denominó de antiguo como ermita, ligada al hospital de “antoneros”. Hay un hecho relevante en la historia de la ciudad y de la propia ermita. En el año 1817, y tras el paso por Cuenca de las tropas francesas, el santuario como otros edificios y enseres, quedó en estado de ruina, pasando la imagen de la Virgen de la Luz a la iglesia de San Juan. Viendo que las autoridades no tomaban una decisión para rehabilitar la ermita-santuario de San Antón, el Ayuntamiento se dirigió al Rey Fernando VII para pedir la reparación de la iglesia o la cesión del templo a la ciudad. La Corona accedió a la petición y desde el 9 de marzo de 1817 el Ayuntamiento de Cuenca es propietario del edificio que recuperó José Martín de la Aldehuela, y responsable de su conservación. En 1958 la iglesia de la Virgen de la Luz fue entronizada como parroquia, siendo Amadeo Martínez su primer párroco, relevado posteriormente por Ángel García Benedicto.

-Tras estas pinceladas históricas que conviene conocer, qué nos puedes contar sobre esta fiesta anual que se celebra en la iglesia anexada al puente de San Antón

La romería festiva ha tenido en el tiempo luces y sombras. Años de esplendor y de decadencia, aunque nunca faltó la caridad del santo, con el panecillo anisado y la señal de la cruz en el remate. Por ejemplo, en el año 1862 publicaba “El Criterio” este suelto: “Ya se va perdiendo por aquí la animación que el día de San Antón se advierte en otras poblaciones quizás de menos vecindario; solo vimos cuatro jacos mal enjaezados y los que los montaban, no estaban de humor de correr, pese a los esfuerzos que  hacían unos y otros pasada la Fuensanta. La tarde estaba fría y el paseo del camino de Madrid y la ermita del Santo algo concurridos”.

-No parece que ese año la fiesta estuviese muy animada, aunque suponemos que más adelante cobraría mayor pujanza.

-Así, a vuela pluma, vemos que  en el “Correo Católico” del 19 de enero de 1901, se da cuenta de la fiesta de San Antón, y el cronista Sanz Castellanos apunta que “por la tarde comenzó la romería y visitas a San Antón, besando la reliquia y pidiendo que “conserve” a sus animales. Y añade: “La fachada de la ermita y casa del Fielato estaban adornadas de caprichosos faroles y bonitas colgaduras; el ferial se hallaba situado en el sitio de costumbre y los romeros, que a pesar de lo desapacible de la tarde fueron numerosos, acudían entusiasmados a oír las acordes notas de la banda municipal. Doy mi enhorabuena al Ayuntamiento que costea estos actos y sabe conservar las tradiciones de sus antepasados”.

LA CELEBRACIÓN, HACE CIEN AÑOS

-Vamos, que se trataba de una romería en toda regla, con la participación ciudadana y del propio barrio en sí.

-Estamos hablando de hace cien años, y entonces Cuenca terminaba en La Ventilla, y había parajes diseminados con caballerías, como la Casa Blanca, o la Plaza de los Carros, que como su nombre indica, era lugar de carretas y mulas. Todos iban para San Antón. En 1912, publicaba el periódico conquense “El Mundo” sobre la fiesta de San Antón: “este año hubo en ella algo de extraordinario y desusado por los concejales del Ayuntamiento, que nos complacemos en publicar. Los señores Saiz y Blasco han costeado: el primero los panecillos que según costumbre inmemorial se reparten ese día en la iglesia, y el segundo la función religiosa. Había verbenas, puestos de bebidas y arquillas de turronero, colgaduras de verbena, vamos que San Antón era una fiesta y bien que lo expresaba el Tío Corujo en sus versos:

-¿Quién era tan singular personaje que atendía por el Tío Corujo?

Pues un escritor y poeta, llamado Julian de Velasco, que publicaba sus ripios diariamente en el periódico “El Día de Cuenca”, que por cierto en 2015 hubiese cumplido sus cien años de existencia. En uno de esos ripios de 1920, titulado “San Antón”, escribía:

“Ayer San Antón, / No fue ni patrón, / Mas en ese día / Ir de romería / Es mi ocupación. / ¡Qué frío!, estoy tieso; / Música, chiquillos, / Entro, voy y beso, / ¡Oh que panecillos / Más faltos de peso!”

   En otro de los ripios titulado “Hoy es mi santo”,  El Tío Corujo publicaba entre otros versos: Pero Antón ¿quieres decirme / por qué te pones tan majo / y  te echas cuatro leandras / en el chaleco de paño? /  -Hoy cumplo cincuenta abriles / y  sé sortear los charcos / y tengo amigos, ya sabes, / desde hace un rato esperando, / Con que, hasta luego, repollo. /  ¡No tardes Antón!. / -¡No tardo! / -No bebas, Antón, no bebas. / -Descuida, vengo volando / y  te traeré de la Ermita, / después de rogar al Santo, / unos panecillos tiernos / como bizcochos borrachos…/   Que hoy es mi santo, Jacoba, / y hace una tarde de mayo”…

En 1957 salió por vez primera la imagen de San Antón, de Fausto
En 1957 salió por vez primera la imagen de San Antón, de Fausto

Venimos hablando de la romería de San Antón, pero en todos estos últimos años se viene celebrando una procesión con la imagen de San Antonio Abad.

Antiguamente se celebraba la misa en honor a San Antón y era costumbre que la Banda de Música animase la jornada del día 17, tocando piezas en la puerta de la iglesia, mientras las gentes besaban la reliquia del Santo y se repartían los panecillos. En 1957 salió por vez primera la procesión con una talla de San Antón, de mucho peso, del escultor Fausto Culebras, fallecido en 1959, y que desfiló por la calle Real con danzantes y la Banda de Música.

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Recuerdo, con diez o doce años, ver todo el puente de San Antón y la avenida de los Alfares llena de gente, con la procesión de esa valiosa talla. Al lado de la iglesia se montaba un tablero donde se subía el Jurado para ir tomando nota de los animales mejor enjaezados y dar los premios. Era todo muy vistoso. En el año 1973 el entonces párroco don Amadeo adquirió la actual imagen y tuvo la ocurrencia de enviar al Museo la talla de Fausto Culebras.

San Antón, talla de Fausto Culebras.
San Antón, talla de Fausto Culebras.

-¿Y qué pasó con la escultura de San Antón de Fausto Culebras?

-Pues que estuvo muchos años en el Museo de Cuenca, y el propio sacerdote poeta Carlos de la Rica, sin querer buscar una confrontación con don Amadeo, escribía sobre el arte imaginero de Fausto: “Sorprendedor de la dulce comunicación divina en la talla del San Antón, inexplicablemente dejado fuera de culto y ahora mismo en el Museo de Cuenca”, para abundar en la “disposición barroca” de Fausto Culebras “dentro de la mejor tradición imaginera castellana del San Roque igualmente dejado a un lado de la devoción popular para la que fuera destinado”. Afortunadamente hace cuatro años la talla de San Antón, de Fausto, volvió a la parroquia de San Antón y allí se puede admirar, junto a la de San Roque. Fue un fausto acontecimiento, Paco.

En 1973 comenzó a desfilar esta imagen de San Antón
En 1973 comenzó a desfilar esta imagen de San Antón

1973: LA PARTICIPACIÓN DEL BARRIO CON “MIGUELÍN” A  LA CABEZA

Parece que hay un momento en el que la romería, la fiesta de San Antón, es reivindicada por la barriada.

– Precisamente ese año de 1973 el obispo Inocencio Rodríguez autorizó que la fiesta no sólo la organizase el Ayuntamiento y la parroquia, sino que también se implicase el barrio. Se creó la Hermandad de San Antón, y durante algunos años, las fiestas duraban dos y tres días, gracias al entusiasmo del secretario, Miguel García López “Miguelín”, por cierto el único torero cojo del escalafón histórico, que fue capaz de organizar desfiles de carrozas con su reina y damas de fiestas, bandas de tambores y trompetas, verbenas, concursos e incluso una entrada de moros y cristianos, en 1974, con “Peregil” entre los personajes que escenificaban pasajes de la Reconquista de Cuenca. La guinda del pastel festivo la puso “Miguelín” con la vaca “Marisol” y suelta de vaquillas en enero. Fueron años de esplendor festivo en el Perchel, un barrio de gentes muy arraigadas al mismo, como Pedro Mercedes a quien se recuerda en bronce.

Aunque haya perdido aquel carácter festivo, la costumbre se mantiene con los panecillos, la bendición de animales, la procesión…

Cierto es que se fueron apagando aquellas luces festivas, pero la tradición siempre se ha mantenido en la cita anual del 17 de enero en el barrio de San Antón, donde la imagen del santo desfila por sus callejas, los animales acuden con sus dueños al “boulevard” de Caquito y los confiteros de arquilla de turronero, con los seis hermanos Palacios no faltan con el típico “melao”, que es la torta de tostones y miel, las peladillas confitadas blancas y rosadas y las almendras saladas. La fila de quienes acuden a recoger el panecillo anisado de crucífero signo parece interminable y la cola de animales con sus dueños llega hasta Palafox. Ya sabes Paco que “Hasta San Antón pascuas son… con panecillo y bendición”…

El "melao", tortita de cañamones con miel
El “melao”, tortita de cañamones con miel

-San Antón también muy presente en la provincia.

Teniendo en cuenta que se trata de una provincia que era muy agrícola, y lo sigue siendo cambiando las mulas por la maquinaria, prácticamente todos los pueblos tienen algún tipo de celebración, pero llama no obstante la atención que en este mes de enero tenemos a 31 pueblos en fiestas, de los cuales tienen a San Antón como fiesta local: Hontecillas, Santa María de los Llanos, Santa María del Campo Rus y Tébar;  cinco lo han hecho al Santo Niño, quince lo harán a San Sebastián que es el día 20, y tres a San Julián, que es el caso de Cuenca, Tarancón y Casas de Haro.

Para el próximo programa que nos vas a sacar del Desván, José Vicente.

Pues con luz y con taquígrafos de la época tipográfica recordaremos la fecha en la que se inauguró el alumbrado en Tarancón, que fue el 26 de enero de 1898.

 

 

 

 

 

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