Preocupación en 1915 porque la Semana Santa perdía brillantez

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Memoria nazarena. Tres días de procesiones hace cien años

La novedad fue el “paso” de Jesús Amarrado a la Columna, que sustituía al anterior

(Publicado en el Extra de Semana Santa de LAS NOTICIAS de Cuenca)

La Semana Santa de hace un siglo, la de 1915, se lleva un día en las fechas de su celebración respecto a la del 2015. Hace cien años el Domingo de Ramos caía en el 28 de marzo y este año es el 29. Al margen de estos pequeños detalles, la celebración de la Semana Santa paralizaba la vida de la ciudad, aunque en ese año de 1915 había cierta preocupación porque se notaba cierta atonía en las gentes respecto a unos desfiles que ya empezaban a deslumbrar, sobre todo en los comienzos del Siglo XX, con la incorporación de varias imágenes y hermandades a la procesión “En el Calvario” (1902) y la creación de la procesión del Silencio (1905).

Hacía por tanto diez años que había aumentado el número de imágenes y un día más de procesión y ello se debía notar en el ambiente de la ciudad, que en esos días seguía preocupada con la construcción del ferrocarril Cuenca-Utiel para completar el tramo Madrid-Valencia por Cuenca, cosa que no ocurriría hasta 1946. En los días previos a la Semana Santa los obreros municipales plantaron árboles en el Parque de Canalejas (Parque de San Julián), alineando las calles ajardinadas, y colaborando en ello los niños con la Fiesta del Árbol.

Jesús Amarrado hasta 1914. Observen los faroles, iguales a los del Beso de Judasw t CRisto de Paz y Cartidad.
Jesús Amarrado hasta 1914. Observen los faroles, iguales a los del Beso de Judasw t Cristo de Paz y Cartidad.

Se aprobaba el pliego de condiciones para construir la Casa de Correos y Telégrafos (actual sede de Correos) y el eminente doctor Galíndez anunciaba que iba a pasar consulta a los enfermos de los ojos en el Hotel Iberia de Carretería, gratis para los pobres. En el Teatro Liceo se representaban obras como “La Corte del Faraón”, “El trust de los tenorios” y el estreno de “Sábado sin sol”, por la compañía de Manuel Velasco, que era el primer actor. Luego seguiría la ruta teatral por Tarancón, Ledesma y Badajoz.

En el “Ideal Artístico” actuaba en esas fechas el que fuera célebre cómico y monologuista Luis Esteso (natural de San Clemente), que haría famosas las “coplas” del “crimen de Cuenca”, acompañado de la Cibeles. No fue mucho público al teatro, pero sí a presenciar las películas proyectadas, que eran novedad.

Y llegaba la Semana Santa. En la prensa local (“El Día”, “El Liberal”, “La Voz”, se notaba una latente preocupación en vísperas de la Semana Mayor: “Nos parece mentira que en esta ciudad se cuide tampoco de dar a esas fiestas todo el esplendor y la importancia que debieran tener. Hemos oído elogiar a muchas personas que han visto las fiestas de otras poblaciones nuestra Semana Santa, y todo coinciden en que debiera fomentarse la asistencia a ella por los medios que utilizan las demás ciudades en que revisten tanta importancia”.

Señala el articulista que en el comienzo del siglo, con la incorporación de nuevos desfiles, la Semana Santa alcanzó cierta pujanza y nombradía, pero “no hemos sabido cuidar los detalles”. Apunta “El Liberal” que “en el orden religioso, las cofradías cada año disminuyen en número y en disciplina los asistentes a las procesiones.  Cada vez se guarda peor el orden en los itinerarios y cada año son menores los sacrificios que se imponen, debiendo ser al contrario, cada vez mayor el entusiasmo”.

Y añade: “En el orden profano, el comercio que empezó por hacer algo, diciendo que estas fiestas eran para él de más resultado que la misma feria, se olvidó por completo de sus mismas aseveraciones, y ve llegar impasible esta época, sin adoptar siquiera las más elementales acuerdos para la atracción de forasteros, base de la prosperidad de su negocio”.

Afirma que “el Ayuntamiento por su parte tampoco se preocupa de tal asunto,” pone el dedo en la llaga al  confirmar que “la ciudad, que hace años parecía estar enamorada de sus fiestas de Semana Santa, ha vuelto a la indiferencia más completa”.

Ante tan pesimista puesta en escena, comenzaron los desfiles el Miércoles Santo, 31 de marzo, con el primer “jarro de agua fría”, bajo el titulillo “Mala suerte”: “La lluvia en los primeros días de la semana ha restado animación a las fiestas, siendo muy escaso el número de forasteros que nos han favorecido con su visita. En el tren del miércoles vinieron algunos, pero no en la proporción que en los años anteriores”. Además, con el tiempo amenazante de lluvia ni se ha programado una novillada ni tampoco espectáculo teatral en el Liceo.

Beso Judas

LA PROCESIÓN DEL SILENCIO, INTERRUMPIDA POR LA LLUVIA

En cuanto a las procesiones, “la del miércoles salió a continuación de un formidable aguacero y cuando ni el estado de las calles ni el de las temperaturas lo aconsejaban. Pudo llegar a la entrada de la calle de Palafox, con grandes molestias para los cofrades y para el público que presenciaba el desfile. En este sitio hubo necesidad de disolverla, porque el agua caía con insistencia. Dos de las cofradías llevaron con paso rápido sus imágenes a la iglesia de El Salvador. Las demás pusieron los pasos a cubierto en el edificio del Instituto, y a las diez de la noche, en un intervalo sin lluvia, volvieron a San Francisco. Presidía la procesión Rafael Blasco”

Los “pasos” de esa procesión del “Silencio” suspendida a medio camino, entre San Francisco (actual San Esteban) y Palafox, eran el de Jesús Orando en el Huerto, El Beso de Judas, Jesús en el Pretorio, Arrepentimiento de San Pedro, Jesús ultrajado ante Anás y Caifás, y Nuestra Señora de la Amargura con San Juan Apóstol.

 

Cristo de las Misericoprdias. Faroles similares a los del Amarrado anterior y Beso de Judas
Cristo de las Misericoprdias. Faroles similares a los del Amarrado anterior y Beso de Judas

JUEVES Y VIERNES SANTO

“La del jueves salió también con cielo amenazador y con muy escasa concurrencia de cofrades. Afortunadamente no llovió durante el tiempo que se invirtió en la carrera, y gracias a la rapidez con que se llevó, pudo evitarse que se repitiera lo acaecido en la noche anterior, pues al entrar en San Antón comenzó a llover copiosamente. Presidió Baltasar Giménez Zapatero”. La procesión de Paz y Caridad había salido a las cuatro de la tarde de la ermita de San Antonio Abad (actual parroquia de la Virgen de la Luz), con los “pasos” del Santísimo Cristo de las Misericordias, Jesús Orando en el Huerto, Jesús en la Columna (nueva imagen donada por José Cobo), Santo Ecce-Homo, Jesús Nazareno con el Cirineo y Nuestra Señora de la Soledad.

“El viernes ya se presentó el tiempo algo más despejado, pero con aire norte molesto y frío. La primera procesión recorrió la carrera en tres horas, sin incidentes desagradables, terminando a las nueve próximamente de la mañana. Presidió Alfonso Merchante”. Todo un récord el de esta procesión “Camino del Calvario” en su recorrido, similar al actual, que contaba con los “pasos” de Jesús Nazareno caminando cargado con la cruz; Jesús Nazareno caído bajo el peso de la Cruz y la Verónica con el Santo Rostro; San Juan Apóstol y Evangelista y Ntra. Sra. de la Soledad”.

La Lanzada.
La Lanzada.

Refleja la prensa conquense sobre el Viernes Santo de 1915, que “el día fue mejorando, y la segunda procesión pudo lucirse ya en regulares condiciones en la Carretería y en la calle de Alfonso VIII. Sin la amenaza inminente de la lluvia se llevó con más orden y fue presenciada por más público que los anteriores. Terminó a las dos de la tarde y la presidió Rufo Serrano. También récord en el recorrido del trayecto el de esta procesión “En el Calvario”, con los “pasos” de la Crucifixión, Exaltación de Jesús Crucificado, Agonía (marfil), Muerte y Lanzada (Hermandad del Cristo de la Luz, Vulgo de los Espejos), Descendimiento y Nuestra Señora de la Piedad o de las Angustias.

Finalmente,  destacaba la prensa de Cuenca que “la del Santo Entierro fue solemnísima. Se celebró con el cielo despejado y la atmósfera tranquila, asistiendo nutrida representación de todas las cofradías con sus presidentes. Las niñas y niñas muy bien vestidos y muy hermosos”. La procesión del Santo Entierro, con la urna, salió a las cinco de la tarde de El Salvador con los heraldos de la Fama y de Armas, Niños Pasionarios, Marta, Samaritana, Verónica y las tres Marías, y los Caballeros del Santo Sepulcro.

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 NOVEDAD DEL «PASO» DE LA COLUMNA

“La única novedad en estas solemnidades religiosas ha sido la que ofreció la cofradía del Santísimo Jesús de la Columna, llevando una nueva imagen de su titular”, destaca la prensa, que sustituía a la anterior, así como la participación de las Bandas de Música Provincial y Municipal, siendo entonado por “las capillas correspondientes el tradicional y patético Miserere”.

Parece que ese llamamiento a la ciudadanía para fomentar la Semana Santa de cara al futuro dio sus frutos, pues en los siguientes años volvió a recuperar su tradicional brillantez, siempre contando con la meteorología.

José Vicente ÁVILA

 

 

 

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