La procesión de luz y color en “Cuencalvario”

Miserere de excepción para el Cristo de la Agonía en su tercer centenario
Miserere de excepción para el Cristo de la Agonía en su tercer centenario

José Vicente ÁVILA («LAS NOTICIAS DE CUENCA», 5 AL 9 de abril de 2015)

Día de contrastes en el Viernes Santo de Cuenca, que también se anota para el historial nazareno de la brillantez en todos los conceptos: buen tiempo y grandes desfiles procesionales en este 3 de abril de 2015. Tras el esplendoroso, emotivo y participativo “Camino del Calvario”, la procesión “En el Calvario” se sumó a la brillantez del día más significativo de la vida conquense, pues el viernes santo cotiza en la imaginaria bolsa conquense, y este año muy al alza.

La procesión tiene su inicio real en El Salvador, pues preside la Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz, allí radicada. Pero es en San Esteban donde empieza la primera parte del tramo que denominamos incorporaciones. Así que sobre la una menos cuarto del mediodía, casi con un cuarto de hora de retraso, los “pasos” de la Exaltación y del Descendimiento, ambos de Marco Pérez, se ponían en marcha por la calle de Aguirre y las Torres, para encarar la Puerta de Valencia. En el Convento de las Concepcionistas se incorporaron los “pasos” de El Descendido, de Vicente Marín, y la Virgen de las Angustias, de Marco Pérez, que durante el año se venera en la Virgen de la Luz.

La Exaltaciión,"paso "monumental de Luis Marco Pérez
La Exaltaciión,»paso «monumental de Luis Marco Pérez

Al llegar el cortejo a la Plaza de El Salvador, encabezado por la Banda de Cornetas y Tambores de la Junta de Cofradías, la procesión se completa y organiza: el Santísimo Cristo del Perdón (La Exaltación); desde El Salvador se incorporan el Cristillo de Marfil y el Cristo de la Agonía, con la plaza repleta de nazarenos de vivos colores; beig, amarillo viejo, granate, más tonalidades amarillas y moradas, y cómo no, el negro.

El Cristillo de marfil, de 1730
El Cristillo de marfil, de 1730

Tras los Cristos de la Hermandad tres veces centenaria, la Banda de Música de Yátova (Valencia), que por la calle Alfonso VIII interpretaría “Cristo Agonízante”, de David Guirado, marcha para conmemorar el tercer centenario de la Agonía.

El cortejo “En El Calvario” prosigue con su desfile de Cristos: la Lanzada, de Martínez Bueno, y el Santísimo Cristo de la Luz (Vulgo de los Espejos), de Marco Pérez.

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El amarillo y el morado se imponen ahora, con unificación del amarillo oro viejo en los capuces de la Hermandad del Cristo de la Luz. La Banda de Música de la madrileña Morata de Tajuña deja su impronta de calidad musical en su debut.

La Lanzada, de Martínez Bueno, escultor nacido en 1915
La Lanzada, de Martínez Bueno, escultor nacido en 1915

El Descendimiento, con los hermanos del Cristo de la Salud, de negro riguroso, nos recuerda los volúmenes de Marco Pérez, tanto con la Exaltación como con este Descendimiento que asombró en su día en la Jornada de la Juventud por la Castellana madrileña. Los banceros de El Descendimiento llevan el “paso” al ritmo de la Banda de Música de Villarejo de Fuentes. Este año parece que la marcha más interpretada en  los diferentes días es “Caridad del Guadalquivir”, una sinfonía muy pegadiza, de gran belleza musical, que acompaña muy bien el paso de los banceros.

Cristo de los Espejos.
Cristo de los Espejos.

Cierra el majestuoso desfile “En El Calvario” la Real, Ilustre y Venerable Hermandad de la Virgen de las Angustias, con sus dos pasos: El Descendido y la Virgen de las Angustias. Marco Pérez hizo tres tallas de esta Piedad que es la Virgen de las Angustias, para Cuenca, Ciudad Real y Albacete, aunque cada una con su personalidad. Acompañaba a la Virgen la Banda de Música de Las Mesas, una agrupación musical que se ha ganado el prestigio de estar cada año en la Semana Santa de Cuenca.

POR LA CALLE DEL PESO, EL «PASO» PASA

El desfile procesional por la calle del Peso, por la que “el paso” pasa, des realmente impresionante por su estrechez y volumen de las andas y tallas. A las tres de la tarde llegaba la cabeza de la procesión a la Plaza Mayor, y a las cuatro lo hacía la Virgen, llevaba en procesión hasta el Obispado.

Cristo de la Salud (El Descendimiento)
Cristo de la Salud (El Descendimiento)

Los restantes siete “pasos” quedaban colocados en las borriquetas de madera, en la Plaza Mayor, convertida en “Cuencalvario”. Colorido, mucho público en la plaza, y calor de una primavera que sigue pidiendo escaleras para subir a la cruz, en forma de saeta que también interpretan las bandas.

El Descendido, del escultor conquense  Vicente Marín.
El Descendido, del escultor conquense Vicente Marín.

A las cuatro y media de la tarde, “El Calvario” comenzó su descenso, camino de San Felipe, cita con el Miserere que interpreta el Coro del Conservatorio que dirige Pedro Pablo Morante. Su abuelo, el maestro Calleja, dirigió a la Banda de Música y compuso varias marchas nazarenas. El primer Miserere, para el Cristo del Perdón.

Han pasado las cinco de la tarde, como en los versos de Lorca, y esta vez el Coro hace una excepción ante el Cristillo de Marfil y el de la Agonía, en los 300 años de la Hermandad para entonar un miserere especial: “Oh Jesús Christi”, de Van Berger. Silencio y toques de tambor en la lejanía. Eran más de las cinco de la tarde, y en lugar de cal blanca había tonos amarillos de oro refulgentes por el sol y granates.

La Virgen de las Angustias por Alfonso VII
La Virgen de las Angustias por Alfonso VII

También se alinearon ante el coro las imágenes de La Lanzada y el Cristo de los Espejos. “Miserere” y “Et secundum”. La tarde nazarena de cánticos y golpes de horquilla se completó con misereres a El Descendimiento y El Descendido. El “Stábat Mater” a la Virgen de las Angustias, de numerosos hermanos  y escolta de la Guardia Civil `puso el broche de emociones contenidas en este cortejo en “El Calvario” del Casco Antiguo, paso a paso hacia Carretería.

Para darnos una idea de la longitud procesional, podemos decir que cuando la Banda de Tambores de la Junta de Cofradías estaba en el Puente de la Trinidad, los últimos hermanos de las Angustias estaban en el cruce de Zapaterías y Alfonso VIII. La procesión, dejando imágenes en San Esteban y las Concepcionistas, finalizaba en San Felipe hacia las nueve de la noche. Ello nos hace pensar, una vez más, que la procesión del Santo Entierro podría comenzar a las 21,30 horas. Doctores tiene la iglesia… cofrade.

 

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