El último adiós a Carlos Carrillo, entre Argentina y Cuenca

 

carri

CARLOS CARRILLO PICAS (CUENCA, 1943 / BUENOS AIRES, 2015)

“Ha fallecido un “Carrillo” en la Ciudad de la Plata”, proclama con dolor Antonio Saiz Moreno en un sentido “In memoriam” en Voces de Cuenca. “Carlos Carrillo, nacido en Cuenca, tenía alma de gaucho y bohemia de Cafrune”, apunta José Luis Lucas Aledón, amigo como tantos los tuvo en Cuenca. Gonzalo, su hermano, nos confirma el óbito: “Carlos falleció el lunes 13 en Buenos Aires. Éramos hermanos y nos queríamos como amigos”. Carlos Carrillo Picas falleció con 72 años de edad, con las ganas de volver a Cuenca, ciudad que solía visitar cada uno o dos años, junto a Ibiza, donde también tiene familia. ¿Quién era Carlos Carrillo?, se preguntarán. Pues todo un singular personaje conquense, que cuando estaba en Argentina pensaba en Cuenca y cuando volvía a Cuenca se acordaba de Argentina. Fue pregonero de las fiestas de San Julián de 1985.

Conocí a Carlos Carrillo en 1973 cuando puso en marcha en el Casco Antiguo, en la calle de Pilares, la Sala Toba (actual tienda de cerámica de Adrián Navarro), galería por la que pasaron durante dos años y medio unos cuarenta artistas entre pintores, escultores y grabadores. Era la sala de moda en esos años en los que Cuenca ya tenía una referencia nacional con el arte abstracto. Carlos era el director de la Sala y dinamizador artístico, pues su idea era promocionar artistas tanto en Cuenca como en Argentina.

recortecarri

 

He recuperado la entrevista publicada en “Diario de Cuenca” el 13 de febrero de 1975, tras una exposición del entonces joven pintor conquense Eduardo Romero Verdú. Por aquellas calendas de febrero del 75, Carlos Carrillo emprendía viaje para Argentina de una duración de unos dos meses, que luego se prolongaría. En aquella entrevista nos decía que “la problemática de la Sala Toba es que la gente no sube”, y sobre su viaje a Buenos Aires comentaba: “En mi estancia en Argentina promocionaré artistas y realizaré intercambios con pintores argentinos”.

"Diario de Cuenca, 13-2-1975)
«Diario de Cuenca, 13-2-1975)

Cuando le preguntábamos sobre la promoción de pintores conquenses en Buenos Aires, en aquel año de 1975,  nos decía lo siguiente: “Me llevo dos exposiciones colectivas para Buenos Aires. Van a estar expuestas en la Galería Vonino y en una de las que yo tengo durante quince días. Me llevo obras de Bonifacio, Nicolás Sahuquillo, Antonio Lorenzo, Gabriel Ramón Uranga, es decir, artistas que han pasado por la Sala Toba. Allí van a estar representados en la Bienal de Buenos Aires”.

Le comentábamos a Carlos Carrillo en aquella charla de febrero de 1975, que él ya había estado en Argentina, y que como buen conquense había vuelto en 1973 para montar la Sala Toba. Le preguntábamos que si era cierta la fama artística y cultural que tenía Cuenca entonces, y así respondía:

“No. Creo que es inmerecida. Lo que ocurre es que para la gente viene aquí para un fin de semana, Cuenca es poco, y para unos días, por el mero hecho de ver cosas, es mucho. Vienen con la abulia o el empacho psicológico de ver muchas cosas ya saturadas y llegan aquí con ganas de ver primicias y al mismo tiempo a desintoxicarse. Yo creo que en Cuenca la gente más que ver tiene que hacer. Culturalmente se hace poco. Y vamos a prescindir de lo que dijo Cabañas de que Cuenca necesitaba mar. Lo que se necesita es gente con capacidad para dirigir el arte. Y si no hay arte, esto que ahora es una sala mañana será una taberna”.

(Afortunadamente la Sala Toba, aunque pasó a la historia, al menos acogió el arte de Adrián Navarro y ahí está como joyero de la cerámica artística).

PREGONERO DE SAN JULIÁN-85 Y TELEVISIVO

Carlos Carrillo iba y venía de Argentina a Cuenca pasando por Ibiza. Coincidí en una larga jornada en el verano de 1985 en la Posada de San José junto a Pedro Boni y otros amigos, y tantas fueron las anécdotas y los sucedidos con el humor socarrón de Carrillo que el ataque de risa duró hasta las cinco de la mañana. Ese mismo año de 1985, con José Ignacio Navarrete como alcalde de Cuenca, y Fernando Herráez como concejal de Festejos, Carlos Carrillo fue designado pregonero de las fiestas de San Julián, y desde el balcón del Ayuntamiento pronunció el pregón el 18 de agosto.

IMG_20150419_102622622 (1)
Carlos Carrillo saluda tras el pregón en el balcón del Ayuntamiento

Por entonces, Carlos Carrillo había adquirido cierta fama, pues participó varias veces en el programa de TVE, “Si yo fuera presidente”, del recordado Fernando García Tola, en una especie de “consejo de ministros” en el que Carrillo era el ministro de los que dedicaban su tiempo al ocio y a conversar, pues era un hombre fácil de palabra y de convencimiento. De su amplio anecdotario se podía escribir no un libro, sino un tomo.

Carlos Carrizo, todo un singular personaje conquense que amaba a Cuenca y sus costumbres. Desde la pampa echaba de menos a su tierra y sus gentes, sobre todo en los días tradicionales de la Semana Santa, la feria y la vaquilla. Como ha recordado Lucas Aledón, Carlos Carrillo “supo vivir y convivir con paisanos y procurar amigos en los Américas”. “Un hombre inteligente y sagaz”, recuerda Antonio Moreno Saiz, amigo de juventud. En Cuenca queda su recuerdo a modo de pregón ferial. Descanse en paz.

 

1 comentario en “El último adiós a Carlos Carrillo, entre Argentina y Cuenca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.