La hora de Mangana

Foto: SAÚL GARCÍA. Las Noticias de Cuenca
Foto: SAÚL GARCÍA. Las Noticias de Cuenca

PUBLICADO EN «LAS NOTICIAS DE CUENCA», (24-30 ABRIL 2015)

jOSÉ VICENTE AVILA

Parece que ha llegado por enésima vez la hora de Mangana.  Puede ser la definitiva para el reloj y para la atalaya o plaza desde la que se divisa toda la ciudad. Desde el año 1999, en el que comenzaron las obras de la plaza de Mangana, con la aparición de restos arqueológicos, incluso de las valiosas monedas de oro que se encuentran en el Museo de Cuenca, y la posterior demolición del perímetro que rodeaba a la plaza arbolada, han pasado quince años. En junio de 2013 se iniciaron las obras de Musealización del Yacimiento Arqueológico de la Plaza de Mangana, pero tras las fiestas de San Mateo la empresa adjudicataria pidió una revisión y las obras quedaron paradas y rescindido el contrato. Ha pasado año y medio y las últimas noticias albergan esperanzas de que ahora sí ha llegado la hora de la verdad de Mangana, y nunca mejor dicho.

En estos días se está poniendo en marcha el reloj de la Torre, por parte de la empresa Relojes Castillo, a través del Consorcio Ciudad de Cuenca. Las espectaculares fotos de Sául García nos hablan del trabajo que se está llevando a cabo en las alturas con la colocación de nuevo de la corona con los doce números romanos pintados, ya que durante bastantes meses el reloj ha estado parado.

La Torre de Mangana en 1920
La Torre de Mangana en 1920

Los tin-tanes de Mangana volverán a sonar con la grabación existente, aunque con otra posterior reparación de las campanas del reloj volverán los sonidos originales y quizás las “serranillas” como raíces conquenses.

Ya es sabido que la Torre ha sufrido diversas alteraciones en el tiempo. Escribía Juan Giménez de Aguilar, cronista de Cuenca, hace justamente un siglo:  “En la parte más alta de la ciudad de Cuenca, entre montones de escombros y casas en ruinas, aún se conserva erguida y remozada una vetusta torre o enmascarado resto de un  alcázar moro de elevados y fuertes adarves, que ocupaba el barrio y jurisdicción de la antigua parroquia de Santa María. Esa torre que un rey mandó edificar a manera de atalaya y desafía día y noche los impetuosos y helados vientos de la Sierra, es la torre de Mangana”.  Torre que tuvo su campana para avisar de cualquier acontecimiento, recordaba pluma tan relevante, el 1 de septiembre de 1915, en la revista conquense “Papel yTinta”.

Aquella Torre era de planta cuadrada, como bien reflejó el pintor holandés Wyngaerde en el año 1565, como bien se recoge en un amplio volumen el profesor Pedro Miguel Ibáñez, todo un experto en arte y en historia de Cuenca.

La Torre de Mangana neomudejar, entre 1927 y 1970
La Torre de Mangana neomudejar, entre 1927 y 1970

El propio Juan Giménez de Aguilar, observaría con no poca incredulidad, que en el año 1926, el arquitecto municipal, Fernando Alcántara, le iba a dar a la Torre de Mangana un estilo neo mudéjar, con pinturas rosadas y ocres, con aires de mezquita. Así la hemos conocido hasta los inicios de la década de los 70.

La Torre sin números y agujas del reloj. Foto: Josevi
La Torre sin números y agujas del reloj. Foto: Josevi

En uno versos con agudeza, Julián de Velasco, “El Tío Corujo”, publicaba en enero de 1926: “Al reloj que hay en Mangana / le van a poner esfera / para que así los noctámbulos / sepan la hora a que se acuestan”… Y en marzo de ese mismo año, remataba la novedad: “Tiene un andamio Mangana / hace más de una semana / que se lo puso el Concejo. / ¿A que el tal se cae de viejo / si antes no se cae la campana? / Unos dicen que mudéjar / otros que mora he da ser / y al fin tendremos que ver / como la torre musdejan…”

Unos 45 años Mangana estuvo decorada con aires neo mudéjar hasta que en los primeros años de la década de los 70 se volvió a reformar, picando yesos y pinturas para dejarla en la desnudez de su piedra, pero más robustecida. El proyecto fue de Víctor Caballero que le dio a la torre un carácter fortificado, como lo es el Casco Antiguo, con almenas coronando la torre. Al mismo tiempo se llevó a cabo una total remodelación de la plaza por parte de la empresa Araque S. A., y abriendo un acceso desde la calle de Zapaterías, en el año 1977, expropiado para ello uno de los jardines de esa calle, Se excavaron entonces nada menos que 3,800 metros cúbicos de tierra.

reloj

 

En 1986 se instaló en la plaza el Monumento a la Constitución, obra del artista conquense Gustavo Torner, medalla de oro de las Bellas Artes.

Como comentábamos al inicio, después de quince años de diversas excavaciones y obras diversas, incluyendo las de inicio de la Musealización, se acaban de adjudicar de nuevo las obras para terminar y rematar este Yacimiento Arqueológico de Mangana. El Consorcio Ciudad de Cuenca ha hecho público estos días que la empresa adjudicataria es CONDISA, con un precio de 978.817,55 €, incluyendo IVA. Se trata de una empresa con gran experiencia en toda España, sobre todo en Toledo, ciudad Patrimonio de la Humanidad como Cuenca.

Las obras de Mangana se reanudarán para su definitiva Musealización

Pero antes de que comiencen las obras, quizá antes del inicio del verano, podremos observar cómo el reloj de Mangana vuelve a marcar las horas y nos acordaremos del cantante de Sigüenza, Alberto Pérez, sobrino de Antonio Pérez, quien en el verano de 2011 ofreció un recital de boleros en la plaza de la Merced. Una actuación para el recuerdo, marcada por los toques del reloj de Mangana con sus señales horarias, de cuartos y media, que hacían interrumpir la intervención del solista, que terminó dando los toques de Mangana con su guitarra, y regalando al público entusiasta un “bis” con el bolero “El reloj”: “Reloj no marques las horas…”

Entonces escribíamos estas notas para un imaginario bolero: “A veces me pregunto, de noche y de mañana / si algún día  restaurarán Mangana… Quizá, quizás, quizás…”. Pues ha llegado la hora.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.