Arte religioso de Víctor de la Vega en la Catedral de Cuenca

laplana recorte

“Arte religioso para la Catedral de Cuenca”. Así se tituló la Exposición celebrada del 13 al 28 de junio de 1996 en el salón de actos de la Diputación Provincial de Cuenca, en la que se daba a conocer el cuadro pintado por Víctor de la Vega, con destino para el primer templo conquense, en el que la temática general de la pintura gira alrededor del obispo Laplana, que fue beatificado en el Vaticano el 28 de octubre de 2007, pasando a denominarse Beato Cruz Laplana. Casi diez años después de aquella Exposición, el Cuadro realizado por Víctor de la Vega fue colocado en la Capilla de los Apóstoles.

Al pintor le gustaba otro lugar de la Catedral, bajo el Calvario gótico, como dejó dibujado en un apunte, y como tal publicamos un reportaje en “El Día de Cuenca” el 2 de mayo de 2006, pues ya se estaban preparando los actos de la Canonización, que como hemos indicado tuvieron lugar en 2007. Han pasado siete años y medio y el Cuadro se mantiene en la Capilla de los Apóstoles, como ubicación prácticamente definitiva.

El reciente fallecimiento del pintor Víctor de la Vega, una de las figuras conquenses del Siglo XX y XXI, nos lleva a recordar este cuadro, porque se trata de la única obra pictórica de un artista conquense contemporáneo en la Catedral de Cuenca, al margen de las vidrieras de Gustavo Torner, Bonifacio Alfonso, Gerardo Rueda y Henri Dechanet.

 EL CUADRO DEL OBISPO LAPLANA, EN LA CAPILLA DE LOS APÓSTOLES

Como curiosidad recuperamos el trabajo titulado “El cuadro del obispo Laplana, en la capilla de los Apóstoles”, publicado el 2 de mayo de 2006.

“La noticia de la próxima beatificación del obispo Cruz Laplana y Laguna (prelado de Cuenca desde abril de 1922 hasta agosto de 1936), cuyo proceso se inició en 1953, vuelve a poner en el plano de la actualidad el destino final del cuadro realizado en su día por el pintor conquense Víctor de la Vega, de la Real Academia  Conquense y Catedrático de Dibujo. El cuadro fue expuesto en el Salón de Actos de la Diputación de Cuenca hace diez años, es decir, del 13 al 28 de junio, en la Exposición titulada Arte Religioso para la Catedral de Cuenca. Además del cuadro, el pintor conquense exponía parte de los esbozos, estudios y bocetos que informan sobre el proceso de la obra.

 Víctor de la Vega ya ha dejado constancia de sus amplias composiciones en murales que se encuentran en el Instituto Alfonso VIII y en la Diputación Provincial, con personajes conquenses de diferentes siglos, junto al singular paisaje de la ciudad.

El Día de Cuenca, 2 de mayo de 2006.
El Día de Cuenca, 2 de mayo de 2006.

 APUNTES DEL ARTISTA

El propio pintor, Víctor de la Vega, explicaba en aquella exposición de junio de 1996 que “el motivo representado en este cuadro, cuyo destino es nuestra Catedral, trata de un tema evidentemente devocional y conmemorativo de fácil lectura para todos los públicos por su factura realista y su concepción iconográfica de raigambre en la pintura religiosa occidental. El tema gira alrededor del obispo que fue de esta Diócesis, D. Cruz Laplana y su familiar, el canónigo D. Fernando Español”.

 El reconocido pintor conquense, autor de otras composiciones religiosas, entre ellas las tablas de San Julián y San Juan del Castillo, que figuran en el retablo de la ermita de San Isidro (antiguo retablo de la capilla del Asilo de Ancianos, hoy Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha), o de las pinturas de la Capilla de Jesús Nazareno “de El Salvador” (Jesús de las Seis), explica sobre el cuadro de Don Cruz Laplana, que desde hace unos meses  se expone de manera provisional en la Capilla de los Apóstoles de la Catedral, que “en esta composición se ha evitado todo pasaje de carácter episódico, centrándose el interés en lo sustantivo del hecho sublime de la recompensa por el sacrificio –parte superior del cuadro- y la permanencia firme en nuestra memoria colectiva de los personajes representados en la parte inferior de la pintura”.

El cuadro del Obispo Laplana (Beato Laplana), obra de Víctor de la Vega
El cuadro del Obispo Laplana (Beato Laplana), obra de Víctor de la Vega

 “Está formada la composición -–añade Víctor de la Vega—  por dos bloques, cada uno de nueve figuras, separados por una nube en leve inflexión que separa el mundo celestial del terrenal conforme a la “Liturgia barroca”, como dice Gaya Nuño. Ambas composiciones, cuyo eje horizontal es el dominante, están articuladas por un soporte geométrico formado por un poderoso triángulo isósceles que abarca por su base a los personajes –uno sentado con mitra y capa en actitud de bendecir, y el otro aproximado con el hábito de coro-  cerrándose dicho triángulo en la parte superior donde los mártires están de hinojo ante la Santísima Virgen”.

  “El clima de las dos partes -añade De la Vega- es distinto, contrastando la parte inferior -que roza conceptualmente el muralismo-  de bloques estáticos y calor de cercanía humana, incluso con paisaje familiar”. Terminaba diciendo el consagrado pintor que “el obispo que contempla la entrega de las palmas por la Virgen María es, evidentemente, San Julián”. En la parte baja no faltan los “colegialillos de San José”.  Buen broche.

 BUSCANDO UN LUGAR PARA LA PINTURA

Al poco tiempo de concluir el cuadro del obispo Laplana, que viene a reflejar la santificación del prelado, recibido en la corte celestial por María Santísima y San Julián, Víctor de la Vega mantuvo entrevistas con el Cabildo y el entonces obispo, Guerra Campos, para buscar el lugar ideal para el cuadro, una vez beatificado Don Cruz Laplana. Víctor de la vega dibujó el croquis que ofrecemos para la mejor instalación del mural, bajo el Calvario gótico que había en la  Catedral, y que se encuentra en el Museo Diocesano.

En ese lugar, junto al altar del Ángel de la Guarda, se encuentra situado actualmente un Retablo del siglo XVIII, de madera dorada, perteneciente al Seminario de San Julián, en el que figura una Virgen del Rosario. Parece que la ubicación actual del cuadro, en la capilla de los Apóstoles, es provisional, y una vez que se celebre la ceremonia de beatificación se buscará el lugar definitivo. Entre algunos miembros del Cabildo con los que ayer conversábamos no veían mal que pueda ser colocado en un panel de la Capilla de Caballeros.

 El Día, 2-05-2006. Pag. 9. Arte Religioso

Desde hace unos años, el Calvario Gótico ha vuelto a ocupar su antiguo lugar en la Catedral, en el Altar del Ángel, como lo había dibujado Víctor de la Vega, en su idea de armonizar el espacio curvo con el referido Calvario y su pintura contemporánea.

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