Cincuentenario de la Casa de Cultura de Cuenca: como un libro abierto

Edificio de la Casa de Cultura de Cuenca, obra de Miguel Fisac, tras su inauguración. Foto Texeda.
Edificio de la Casa de Cultura de Cuenca, obra de Miguel Fisac, tras su inauguración. Foto Texeda.

Para los mozalbetes que habíamos cumplido 15 años en 1965 fue todo un acontecimiento vivir de cerca, aunque sin estar dentro, la inauguración de la Casa de Cultura de Cuenca, el 23 de noviembre de ese año en el que unos meses antes se había puesto en marcha la Residencia Sanitaria de Cuenca. Dos edificios singulares que le daban un aire moderno a aquella Cuenca que quería crecer en el amplio espacio del derruido cerrillo de los Moralejos, los pinillos, donde más adelanta se iba a levantar el hotel Torremangana y varios bloques de viviendas. Los chavales acudíamos a la Biblioteca Pública situada en la calle de Sánchez Vera, un espacio reducido que pedía su relevo a gritos. Más que el propio edificio en sí lo que nos llamaba la atención era el atrevido voladizo, colgado o colgante, que el arquitecto Miguel Fisac había incluido en el proyecto. Todo un atrevimiento para aquella época.

Un voladizo en la ciudad colgada era el mejor homenaje que se le podía dar. Y así, la Casa de Cultura, parecía la nueva novia de los conquenses, vestida su fachada de blanco satén. Todo un símbolo para la ciudad, que ahora cumple 50 años. Fidel Cardete dirigió el centro cultural hasta 1985 y en él dejó su huella, con un gran trabajo. Desde 1986, Begoña Marlasca, a la chita callando, sin alharacas, pero con un trabajo serio y concienzudo, ha sabido darle a la Casa de Cultura, a la Biblioteca, lo que demandan los tiempos, con sus lectores e investigadores.

Acto literario en la sala del voladizo en 1980. Primero a la izquierda, Fidel Cardete. Foto Pinós.
Acto literario en la sala del voladizo en 1980. Primero a la izquierda, Fidel Cardete. A su lado, Gisbert,  Casas y Soria.Foto Pinós.

La Casa de Cultura cumplió su función cuando no había otros centros y la sigue cumpliendo en estos tiempos en los que los teatros o salones de actos y de recursos culturales abundan afortunadamente, incluso en etapas recientes de recortes y menor presupuesto.

EL MINISTRO LORA TAMAYO

Fue el 23 de noviembre de 1965 cuando el entonces ministro de Educación, Manuel Lora Tamayo, vino a Cuenca a inaugurar la Casa de Cultura diseñada por Fisac, y de paso a ver colegios e instituto, prometer nuevos centros y visitar la Plaza Mayor y la inacabada Catedral, que entonces tenía colocados andamios en sus fachadas.

Al ministro Lora Tamayo le acompañaron los directores generales de Archivos y Bibliotecas y de Bellas Artes, Eleuterio González Zapatero y Gratiniano Nieto Gallo, respectivamente, así como el gobernador civil de la provincia, Mariano Nicolás García (que era gobernador civil de Madrid la noche del 23 de febrero de 1981, cuando la entrada de Tejero al Congreso de los Diputados) y el alcalde de la ciudad, Rodrigo Lozano de la Fuente, que un año después daría el visto bueno a la ubicación del Museo de Arte Abstracto en el edificio de las Casas Colgadas.

Salón de actos de la Casa de Cultura de Cuenca, Año 1980. Foto: Pinós.
Salón de actos de la Casa de Cultura de Cuenca, Año 1980. Foto: Pinós.

Durante la inauguración de la Casa de Cultura se presentó una magnífica Exposición sobre Cuenca y la Orden de Santiago, que tuvo su “alma mater” en el Monasterio de Uclés. El salón de actos del nuevo centro se llenó para la ocasión, como tantas veces se llenaría para albergar conciertos, obras teatrales, el Pregón de la Semana Santa, y otros eventos culturales, o convertido en “plató” de televisión en el Seminario “Cuenca Ciudad Global” de 1985 y 1986.

Pocos días después, el 8 de diciembre de 1965, se celebraría uno de los primeros actos importantes como lo fue la conferencia del escritor Pedro de Lorenzo, sobre el Cardenal Albornoz al que calificó como «conquense universal».

José Vicente Avila con el pintor Fernando Calderón, en su exposiciñon en la Casa de Cultura.
José Vicente Avila con el pintor Fernando Calderón, en su exposición en la Casa de Cultura.

Por la Casa de Cultura pasé muchos días para entrevistar a pintores y escultores que allí expusieron sus obras o a músicos que ofrecieron conciertos. Fue una bonita experiencia.

La Casa de Cultura fue remodelada hace algunos años y hoy cumple sus Bodas de Oro tan reluciente como el primer día. Begoña Marlasca puede estar bien satisfecha del cincuentenario y con ella todo el personal que hace posible su mejor funcionamiento. Estos días, una exposición de fotografías resume estos cincuenta años de historia, que son  como un libro abierto de una Biblioteca Pública muy querida. Felicidades.

José Vicente AVILA

 

1 comentario en “Cincuentenario de la Casa de Cultura de Cuenca: como un libro abierto

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.