Rosario de fiestas otoñales, tras un verano festero en la provincia

ESPACIO EMITIDO EL JUEVES 29 DE SEPTIEMBRE DE 2016 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, QUE DIRIGE Y PRESENTA PACO AUÑÓN

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Toros en las fiestas de Tresjuncos de 1956. Foto Lunes
Toros en las fiestas de Tresjuncos de 1956. Foto Lunes

Septiembre, que suele ser un mes festivo por excelencia en la provincia de Cuenca, se va despidiendo con aires festivos en torno a San Miguel, este 29 de septiembre, una fecha que antaño servía para contratar a los trabajadores del campo o gañanes como se les conocía. El refranero nos dice, entre otros aforismos, que “por el veranillo  de San Miguel están los frutos como la miel”, y aunque son numerosos los refranes que se aplican por estas fechas, hoy, en Páginas de mi Desván, José Vicente Ávila nos trae un título ciertamente curioso y con redundancia:  “Rosario de fiestas otoñales, tras un verano festero en la provincia”, aunque creo Jose que la ruleta festiva la tenemos girando de enero a diciembre casi sin parar por nuestros pueblos.

Con la despedida de septiembre nos llega octubre con ese “rosario de fiestas” que apuntas en el primer domingo del mes, aunque parece que septiembre era el mes festivo por excelencia.

-En verdad que tenemos una provincia muy variopinta con sus denominaciones naturales de Sierra, Mancha y Alcarria, y ello hace que las costumbres, y por ende las fiestas, sean tan peculiares como diferentes a lo largo de los 17.141 kilómetros cuadrados de extensión que suman el territorio provincial y los 238 municipios que conforman la provincia. No sé si hemos comentado alguna vez que la provincia de Cuenca, según el Censo del año 1935, contaba con 309.000 habitantes, y por detrás había provincias, entre ellas Guipuzcoa, Valladolid, Logroño o Guadalajara, mientras que ahora sumamos 203.841.

Mozos o gañanes en las faenas agrícolas. Foto Domingo Sánchez "Lunes"
Mozos o gañanes en las faenas agrícolas. Foto Domingo Sánchez «Lunes»

Era una provincia eminentemente agrícola que solía celebrar sus fiestas preferentemente en septiembre, que era el final de las faenas agrícolas, y por San Miguel, como bien apuntabas, los gañanes, que eran mozos recios del campo, para la siega y la labranza, entraban a trabajar en casa del amo por un año, ajustando los precios. Las labores agrícolas fueron cambiando, afortunadamente, con la llegada de la maquinaria y las fiestas de muchos pueblos se fueron amoldando en algunos casos a las circunstancias de cada pueblo y a la emigración sufrida, y en muchos casos se mantienen en sus fechas de siempre.

-Con el calendario de fiestas de la provincia en la mano, en la actualidad qué mes es el más festivo en nuestros pueblos?

-Con bastante diferencia es agosto, pues nada menos que 155 pueblos celebran sus fiestas patronales; es el mes festivo por antonomasia, pues algunos han traslado sus fiestas al octavo mes del año. Hay dos fechas puntuales, la del 15 de agosto con la Virgen de la Asunción  y de numerosas advocaciones marianas, que celebran dieciséis localidades, y la del día 16, San Roque, que se celebra en 26 poblaciones y barrios pedáneos de Cuenca. En agosto también tenemos a la Virgen de las Nieves en cinco pueblos; San Bartolomé, el día 24, con diez y San Agustín en tres. Destacan las Ferias y Fiestas de San Julián en Cuenca, las de San Clemente, Iniesta, Belmonte y Mota del Cuervo, además de las celebraciones de barrios en el Pozo de las Nieves y Buenavista, que en realidad se denominaba Bella Vista. Hay que tener en cuenta que tanto Cuenca como Belmonte, entre otras, celebraban sus fiestas patronales en septiembre.

Danza del Diablo, Juanistas de Huete. Foto Pinos 1978.
Danza del Diablo, Juanistas de Huete. Foto Pinos 1978.

-Entonces, septiembre debe ser el segundo mes en número de fiestas en nuestra provincia…

-Le gana mayo por poco, con 122 pueblos, mientras que en septiembre las celebran 115. Antiguamente sí era septiembre, pues como he dicho antes algunas localidades las trasladaron a agosto debido a la presencia de los veraneantes que emigraron. De los 122 pueblos que celebran fiestas patronales en mayo,  San Isidro Labrador, el día 15, se lleva la palma con 53 celebraciones, destacando la gran romería en Las Pedroñeras, sin olvidarnos que otros 16 pueblos se visten de gala por la Santa Cruz en los primeros días de mayo, en los que antaño se hacían hogueras en la capital. Destacan, por otro lado, San Juan y Santa Quiteria en Huete, de las cuales hice algunos reportajes en 1978 y en verdad que me impresionó esa entendida rivalidad de juanistas y quiterios. En la capital, como bien sabes, tenemos las fiestas de barrios como el Obispo Laplana, nuestras entrañables Quinientas, Tiradores Altos y Tiradores Bajos, además de Fuente del Oro y San Fernando.

-Haciendo recuento de este septiembre que se nos va, también habrá habido muchos pueblos metidos en harina festiva…

-Según los datos del calendario provincial son 115 municipios los que celebran o han celebrado sus fiestas patronales, con dos fechas claves: el 8 y 14 de septiembre. La festividad de la Natividad de la Virgen en distintas advocaciones  marianas, el día 8, en 35 pueblos, destacando la de Tejeda en la comarca de Moya; la de Riánsares en Tarancón, que brilla con luz propia; las romerías de la Misericordia en Puebla de Almenara y Consolación en Iniesta. El día 14, la Exaltación de la Santa Cruz, se honra al Cristo de otras tantas advocaciones en 35 poblaciones, resaltando Priego con ese famoso Cristo de la Victoria. Y ahora San Miguel en seis pueblos, entre ellos Tragacete, que posee una hermosa talla de Fausto Culebras. También ha habido Ferias y Fiestas en Motilla del Palancar, Villamayor de Santiago, Horcajo, La Alberca de Záncara, Honrubia y nuestro San Mateo en Cuenca, claro.

Banda de Villamayor en Carrascosa, dirigida por Emérito Martínez. 1987. Foto Josevi
Banda de Villamayor en Carrascosa, dirigida por Emérito Martínez. 1987. Foto Josevi

Vamos ahora con ese otro “rosario de fiestas” que hemos comentado al comienzo con la inminente llegada de octubre.

-Disfrutando del famoso veranillo de San Miguel, con el otoño recién estrenado, y sonidos de berrea en nuestra Serranía, son 27 los pueblos que celebran fiestas patronales, con veinte de ellos en honor de la Virgen del Rosario. Aquí en Cuenca tenemos la sencilla procesión en la tarde del domingo desde el Cristo del Amparo hasta el Auditorio y retorno, pues antiguamente se celebraba en el atrio de San Pablo. Para el 12 de octubre son cuatro localidades las que honran a la Virgen del Pilar, aunque es festivo en toda España, y para el 15 Santa Teresa en Villanueva de la Jara, como villa teresiana, y Jábaga de las que fui pregonero en 1990.

Destaca, y quizá sorprenda a nuestros oyentes, la fiesta del Corpus Christi de Fuentelespino de Haro, que se celebra el 27 de octubre. Pero dado que estamos en vísperas del Rosario tengo que desvelar lo ocurrido entre El Provencio y Villaescusa de Haro, con una imagen que fue “secuestrada”.

-Cuéntanos esta historia, aunque ya nada sorprende en las leyendas de muchos de nuestros pueblos en torno a milagros o apariciones que quedan en los escritos de la memoria que ha ido pasando de padres a hijos.

-Bien, pues uno de los pocos casos conocidos es la historia de la Virgen del Rosario de El Provencio, cuando la villa conquense se denominaba “Venta del Pro”, en el partido arciprestal de San Clemente de la Mancha. En un interesante trabajo publicado por el presbítero Gerardo González, el 4 de octubre de 1902 en “El Correo Católico”, víspera del domingo del Rosario, éste relataba que “después de la dominación de los moriscos en España, los habitantes de la entonces populosa villa de El Provencio, una vez construido el grandioso y monumental templo parroquial, tuvieron la idea de dar culto a una imagen de la Virgen y, a tal efecto, formaron una comisión para visitar a un escultor en la Corte de Castilla y León.

El Día, 6-10-1991.
El Día, 6-10-1991.

Tras acordar su realización el escultor les facilitó un dibujo, regresando al pueblo felices y contentos y propagando la noticia a los vecinos. Pero pasaron los días y la imagen no llegaba ni había noticias del escultor.

-Podemos entender que el escultor se olvidó del trabajo… o por la distancia y la tardanza de los correos aquello iba para largo.

-Contaba el cronista que “los proyectos que se hacen en secreto se propagan como la pólvora”, pese a esa falta de noticias. Gerardo González escribía que “por aquel entonces la renombrada población de Villaescusa de Haro, sabedora de lo efectuado por los de El Provencio, determino encargar, para no ser menos, otra imagen bajo el mismo título y advocación que la de los provencianos. Orgullosos y satisfechos con los fueros y privilegios que les concedían sus pergaminos, partieron para la Corte de Castilla y León en busca del famoso escultor con quien habían contratado los de El Provencio, y lo encuentran en su taller dando de mano, terminando la imagen encargada, y asombrados ante la hermosura y grandeza de aquella obra determinaron adquirirla.

-Vamos, que el escultor se la vendió al mejor postor, que serían los de Villaescusa, se supone.

-Cuando en su día publiqué este trabajo en prensa me acordaba de lo que pasó con el paso de El Descendimiento que Marco Pérez estaba haciendo para la Semana Santa de Cuenca y llegaron los de Ciudad Real con el dinero en la mano y se lo llevaron, con lo que el escultor conquense tuvo que hacer otro muy similar para Cuenca, que parece que le salió mejor, con lo que se ganó con el cambio. Por lo que respecta a esta talla del Rosario de la pugna entre El Provencio y Villaescusa, no se sabe si le pagaron o no al artista el importe de la imagen, pero sí asegura la tradición que, validos de los fueros y privilegios de su feudal Señorío, y desoyendo las protestas y justas reclamaciones del escultor, tomaron la imagen y la llevaron consigo a su parroquia de Villaescusa de Haro.  Relata el presbítero que “gozosos estaban por su triunfo los hijosdalgo de Villaescusa por la felonía y traición que habían hecho a los de El Provencio, que ocurrió lo que podía esperarse….

El Día, 6-10-1991.
El Día, 6-10-1991.

Un día antes de terminarse la octava del rapto de la imagen, una misteriosa aparición se presenta en sueños al presidente de la junta de El Provencio y le dice que se desplace a Villaescusa de Haro y que se presente ante la imagen de la Virgen del Rosario y que ésta le manifestará su voluntad. El cronista va relatando con gran imaginación la milagrosa operación de recuperar la imagen:

 “La noche tiende su manto de tinieblas envolviendo al atrevido viajero, el zig-zag del relámpago cruza el espacio; el trueno deja de oír su horroroso  estampido; la lluvia torrencial riega la tierra, pero nada detiene y conmueve al mensajero de la Virgen. En medio de la oscuridad penetra por las calles de la hidalga villa, se encamina al templo parroquial, ve sus puertas abiertas y ¡oh, prodigio de la gracia divina!, ve su deseada imagen rodeada de una misteriosa luz sin que la lámpara ni reverbero alguno la produjese; con una mano indicándole silencio y con la otra señalándole que saliese, que Ella le seguiría.

“La alegría que todo el vecindario de El Provencio experimentó al ser testigo de semejante milagro, es imponderable. La admiración que sufrieron al contemplar a su Virgen del Rosario no se puede expresar con palabras, escribía Gerardo González. Entusiasmados con la llegada de la imagen le erigieron una ermita en la que se venera la imagen de San Antonio Abad y desde entonces celebran la Dominica del Rosario. Los de Villaescusa hicieron reclamaciones y entraron en litigio ambos pueblos, sustanciándose dicho pleito en la Cancillería de Granada, la cual concedió al derecho a los de la Venta del Pro. Conocida la noticia, los hombres y mujeres gritaban por las calles “¡El Pro venció!, “¡El Pro venció!, y desde entonces, contaba el presbítero, a la localidad se le llama El Provencio. En la Toponimia conquense de Heliodoro Cordente se dice que El Provencio es una población fundada por originarios de la Provenza francesa y en la historia de esta localidad se habla de su fundación por el infante Juan Manuel de Castilla, según las famosas Relaciones de Felipe II.

-En verdad es que nunca faltan cierto tipo de leyendas entre algunos pueblos y sus imágenes piadosas o patronales…

-Ello nos daría para más de un programa. Te podía recordar esa leyenda de la Endiablada de Almonacid del Marquesado, que en su día contamos aquí, con la imagen de San Blas que encontraron vecinos de Puebla de Almenara y de Almonacid, que montaron en un carro con bueyes; los animales más fuertes no podían llevarlo a la Puebla y los más escuálidos salieron raudos y veloces hacia Almonacid, naciendo una rivalidad entre los gangorros de Almonacid y los avuvillos de la Puebla. O esa copla popular de El Hito en honor de Nuestra Señora de la Encarnación: “Te encaran para Montalbo / las mulas no quieren tirar / te encaran para Saelices / y empiezan a recular. / Te encaran para El Hito/ y aquello es volar”. Por cierto, en El Hito también hay diablos. Y ello sin abundar en la historia tan conocida del Nazareno de Sisante, el de la Roldana, que era un encargo del rey Carlos II, y por una serie de avatares se quedó en el Convento sisanteño y sale cada cien años. Allí estuve por cierto en 2011.

"El Vítor" de Horcajo de Santiago, una de las fiestas de carácter regional. Foto Riánsares López. El Día Digital
«El Vítor» de Horcajo de Santiago, una de las fiestas de carácter regional. Foto Riánsares López. El Día Digital

-Con tanta leyenda nos hemos quedado entre noviembre y diciembre, meses en los que se va apagando la llama festiva, salvo alguna excepción como El Vitor de Horcajo de Santiago.

-En noviembre son 13 localidades las que celebran sus fiestas patronales. Diez de ellas lo hacen en honor de San Martín, que también tiene su veranillo,  entre ellas San Martín  de Bonices,como es lógico, además de celebrar a San Millán y San Andrés, que es el día 30, y antaño comenzaban las matazones, de ahí el refrán de “por San Andrés mata tu res”. No se puede olvidar que es el mes de los difuntos y son muchas las costumbres en esta conmemoración, con leyendas de ánimas y otras historietas, entre puches, huesos de santo y calabazas, y en los últimos años el importado “Halloween”, de tanto éxito entre los jóvenes.

 En el mes de diciembre son once localidades las que celebran sus fiestas en torno a la Purísima Concepción, destacando el “Vítor” en Horcajo de Santiago, como fiesta Regional con ese Estandarde que llevan los caballeros por todo el pueblo durante horas, y la Inmaculada en Motilla del Palancar. La Navidad tiene su cita en la Vega del Codorno con su Belén viviente, y  el día 31, San Silvestre, es Villarrubio la población conquense que cierra el año festivo en la provincia, casi con las uvas.

Santo Niño de Valverde de Jucar. Foto Ramón Herraiz.
Santo Niño de Valverde de Jucar. Foto Ramón Herraiz.

-Un nuevo año que empieza pronto su gira festiva en enero con el Santo Niño de Valverde, otra de las fiestas declaradas de interés turístico regional…

-Efectivamente, Valverde inicia el ciclo festivo de cada año con sus trabucos, el moje del Santo Niño, el famoso “puñao” y la batalla de moros y cristianos, una de las más antiguas de la provincia. También tenemos Moros y Cristianos en Valera de Abajo, en el tercer fin de semana de enero. Son 31 pueblos los que celebran fiesta de carácter local, la mayoría de ellos el día 17 por San Antón (aunque hay romerías de antiguas bendiciones de animales, sin ser festivo) y el día 20 en honor de San Sebastián, para concluir el mes el día 28 con la fiesta local en Cuenca, Tarancón o Casas de Haro, en honor de San Julián.

-Febrero tampoco se queda a la zaga, verdad, pues tenemos por ejemplo la Endiablada de Almonacid del Marquesado que antes has comentado.

Diablos de Almonacid. 2004. Foto Josevi.
Diablos de Almonacid. 2004. Foto Josevi.

-A pesar de ser el mes más corto del año son 33 pueblos los que se visten de fiesta, veinte de ellos en honor de San Blas y cinco por la Candelaria. Destaca efectivamente la antiquísima fiesta de la Endiablada de Almonacid del Marquesado, que en 1980 fue declarada de Interés Nacional, aunque luego se ha perdido, mientras que la Semana Santa de Cuenca y la Semana de Música Religiosa pasaban a declararse como de Interés Turístico Internacional, con publicación en el Boletín Oficial del Estado. Como dato curioso, el mes de marzo es el menos festivo con celebraciones en Huerta de la Obispalía, Horcajo de Santiago y Monreal del Llano, aunque si coincide la Semana Santa la cosa cambia por las fiestas movibles, tanto antes de la cuaresma por el carnaval, como pasada la celebración nazarena.

José Vicente Avila en la Romería de Urbanos 1978. Foto Pinós.
José Vicente Avila en la Romería de Urbanos 1978. Foto Pinós.

-Has citado las fiestas movibles, que suelen tener mucha incidencia en bastantes de nuestros pueblos.

-Empezando por ejemplo con San Clemente, que cada Domingo de Resurrección subastan las andas de la Virgen de Rus, aunque la fecha puede varias hasta en un mes. Date cuenta de que un Domingo de Gloria puede ser el 22 de marzo o el 24 de abril, y ello varía luego las fiestas de Pentecostés, con muchas romerías en la provincia, entre ellas la citada de Rus en San Clemente, o el Corpus, que en los últimos años está siendo festivo en Castilla-La Mancha. Por ejemplo en abril, que es más propicio a las fechas de la Semana Santa, tenemos fiestas en veinte pueblos, la mitad de ellos en honor de San Marcos, de especial celebración en Quintanar del Rey.

-Para cerrar esta ruleta festiva que gira cada año en la provincia nos falta hablar de los meses de junio y julio, entre la primavera y el verano.

 -En el mes de junio son 60 las poblaciones que celebran fiesta local, y en este caso es San Antonio de Padua el que se lleva todos los honores con 37 celebraciones. Siete pueblos honran a San Juan Bautista, aunque sin noche de hogueras, y hasta en Cuenca se celebraba angtiguamente la verbena en San Juan de la Ribera, frente a la Playa. Otras cinco localidades  tienen a  San Pedro como patrón.

En cuanto al mes de julio son 18 pueblos los que marcan su día en rojo, repartiendo las festividades de la Virgen del Carmen, Santiago Apóstol y Santa Ana, además de que el gremio camionero honra a San Cristóbal en muchos de nuestros pueblos con misa, desfile de vehículos y merienda. Está claro que el pueblo hispano es muy festivo en general.

Curiosa forma de alisar el ruedo en Carrascosa del Campo. 1987. Foto Josevi
Curiosa forma de alisar el ruedo en Carrascosa del Campo. 1987. Foto Josevi

-Fiestas que además suponen negocios para muchos profesionales de todos los ámbitos, sobre todo el musical.

-Claro, es que sin música parece que no hay fiesta. Noches de verbenas, pasacalles de las Bandas de Música de cada pueblo, lo que da idea de la labor que se hace para que existan estas bandas que son orgullo de cada población; los feriantes, churreros y arquillas de turroneros, los espectáculos taurinos y deportivos, teatrales y todo ese movimiento que se da en los establecimientos hosteleros. Cada pueblo, con su tradición, reaviva ese espíritu festivo que supone, además, el reencuentro de muchas personas que no se ven a lo largo del año y que se saludan o se abrazan al volver a esos lugares que les vieron nacer y crecer.

LA ANÉCDOTA DE JOSELITO «EL GALLO» EN SAN CLEMENTE

-En alguna ocasión nos has sacado de este Desván anécdotas sobre fiestas de la provincia, y antes de empezar me comentabas que si había tiempo nos podías contar una curiosa efemérides sobre la presencia de Joselito “El Gallo” en la provincia de Cuenca hace ahora cien años…

-Se cumplió precisamente el pasado 15 de septiembre el centenario de la primera actuación de Joselito El Gallo en San Clemente, en un mano a mano con el valenciano Flores. Joselito había actuado el día 13 de septiembre en Salamanca y para desplazarse a San Clemente utilizó el ferrocarril, que era el medio más rápido de esa época, llegando hasta Villarrobledo, y en coche de caballos viajó hasta la localidad conquense. De aquella tarde taurina del 15 de septiembre de 1916, en San Clemente, con incidencia incluida antes de la corrida debido a un fuerte aguacero, publicaba el periódico conquense “El Liberal” que “media hora antes de comenzar la corrida se desencadenó una espantosa tormenta, cayendo en la parta alta de la vivienda donde se hospedaban Flores y Joselito con sus cuadrillas, una descarga eléctrica, produciendo el consiguiente pánico y grandes destrozos materiales en las cocinas, no ocurriendo desgracias personales y resultando milagrosamente ilesos los criados y las cocineras. El veterano banderillero Blanquet y los chóferes cayeron al suelo desde los autos al sentir la descarga”. Curiosamente, el subalterno Blanquet estuvo además de en la cuadrilla de Joselito, en la de Manuel Granero y en la de Ignacio Sánchez Mejías, y los tres matadores murieron en el ruedo de sendas cornadas.

-Con ese mal “agüero” de la tormenta antes de la corrida, ¿cómo se desarrolló el festejo en San Clemente?.

-A pesar del mal tiempo, la plaza de San Clemente, inaugurada ocho años antes, se llenó hasta la bandera, pues el cartel lo merecía, dado que Joselito “El Gallo” era la gran figura del momento. Se lidiaron toros del duque de Tovar y la expectación era muy grande. Aficionados de toda la comarca acudieron hasta la localidad conquense en esa tarde, pese a los nubarrones y la amenaza de lluvia. Joselito desató la locura en los tendidos y así escribía el cronista: “El público, que ruge de entusiasmo y permanece de pie desde el comienzo de la faena, cállese total y repentinamente. ¡Sensación! Es que el maestro, el Papa taurómaco acaba de perfilarse airoso, cubriendo su cuerpo “casi invisible” ante los “telegráficos” pitones del monstruoso animal. Y lento, casi imperceptible, sepulta el acero en todo lo alto, saliendo el matador por los costillares limpio y arrogante… (Música, prendas, rabo y orejas… ¡El delirio!”. Joselito El Gallo volvió a San Clemente en 1917 con nuevo triunfo y cuando iba a ser contratado para la feria de Cuenca, la plaza de Caballer se estaba hundiendo y él murió corneado por “Bailaor” el 20 de mayo en la plaza de Talavera.

(….) Vamos, que todo se puso en contra para que no viniese a Cuenca…

-Si lo hizo en 1915 su compañero Juan Belmonte, el padre de Manolete y Rafael “El Gallo”. Joselito le contó un día al escritor Pinillos:

“A San Clemente me llevó un amigo, muy partidario mío: Risueño, que es de ayí, y quiso que me vieran. La plaza es bonita y chiquísima (3.000 espectadores), sin embargo se trataba de un amigo, y toreé y maté como en Madrí o Seviya.

– ¿No le tiró usted allí una larga a un rayo?, le preguntó Pinillos. A lo que Joselito contestó:

-¡Hombre, no! ¿Quién le tira una larga a un rayo?, que cayó un rayo o una senteya, si es verdá”. Esa anécdota la contó Joselito en una tertulia en Sevilla.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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