Sánchez Pedrote-75: “La Semana de Música es una dimensión de altos vuelos que ha engrandecido a la Semana Santa de Cuenca”

EL CRITICO MUSICAL SEVILLANO PRONUNCIÓ EN 1975 EL PREGÓN DE LA MÚSICA SACRA BAJO EL TÍTULO «SIGNIFICACIÓN CULTURAL DE LAS «SEMANAS» DE CUENCA»

Enrique Sánchez Pedrote, crítico musical de “ABC” de Sevilla desde 1970 hasta 1985 (el año de su fallecimiento), figura en la lista de pregoneros de la Semana de Música Religiosa que en la década de finales de los 60 y durante los 70 vinieron a Cuenca para anunciar a la rosa de los vientos de sus páginas musicales que, en una pequeña ciudad castellana, la Cultura se escribía con mayúsculas en tiempos difíciles con la creación de la Semana de Música Religiosa (1962) y la apertura del Museo de Arte Abstracto (1966), en tanto que otra manifestación religiosa-tradicional-cultural como la Semana Santa, de tanto arraigo en la ciudad, se iba consolidando pese a la crisis, hasta alcanzar, ya en 1966, la Declaración de Interés Turístico, junto a la música sacra.

Pregoneros de la Semana de Música Religiosa de Cuenca lo fueron Federico Muelas en su inicio de 1962 y en distintos años se designaron críticos musicales de la talla de Juana Espinós Orlando, el citado Enrique Sánchez Pedrote, Fernando López y Lerdo de Tejada, Sabino Ruiz Jalón, el propio director Antonio Iglesias; el compositor Tomás Marco, el portugués Joly Braga y otros críticos relevantes. En esa etapa realizó una gran labor de difusión el comisario de las Semanas, Ángel Martínez Soriano.

En la XIV Semana, la de 1975, el pregonero musical fue Enrique Sánchez Pedrote, que por entonces tenía 62 años y ejercía su labor en el diario “ABC” de Sevilla. Recuerdo su acento sevillano y su ceceo con mucha gracia, aunque su rostro reflejase una seriedad que en pocos segundos se tornaba en suma amabilidad. Sánchez Pedrote pronunció un pregón-conferencia el lunes Santo a mediodía en la Casa de Cultura, bajo el título “Significación cultural de las “Semanas” de Cuenca”.

Biblioteca Pública «Fermín Caballero»

Entrevisté a Enrique Sánchez para la sección “Usted dirá” de “Diario de Cuenca”, y en todo momento su amabilidad y buen porte se hicieron presente, con absoluta confianza entre el experimentado entrevistado y el joven entrevistador, pues había 38 años de diferencia entre ambos y el “usted” era más que obligado. Al hilo de la conferencia había que preguntarle al crítico de Sanlúcar de Barrameda que cuál era el significado cultural de las Semanas de Cuenca.

“Muy amplio, porque resulta que son muchos los aspectos que abarca esta Semana”. Se refería Sánchez Pedrote a cómo en el espacio de siete días se podían abarcar tantas actividades, además de los conciertos, como eran las sesiones de comentarios y coloquios en la Casa de Cultura, incluidas audiciones, y de manera especial las publicaciones del Instituto de Música Religiosa, patrocinado por la Diputación.

Le preguntaba a Enrique Sánchez sobre lo que representaba para Cuenca esta Semana de Música Sacra, y así respondía: “Es un esfuerzo monográfico realmente meritorio; ya he dicho en mi conferencia que la música religiosa había caído en una decadencia grande a partir del siglo XVIII y no se había vuelto a dar con el esplendor que se da en Cuenca”. Concluía su respuesta señalando que “la aportación de Cuenca (en el sentido de la música sacra) es muy importante porque ha habido momentos de música religiosa que a veces lindaba con la zarzuela».

«Diario de Cuenca», 25 de marzo 1975

Me comentaba Enrique Sánchez Pedrote que tenía noticias muy directas de las Semanas de Cuenca, pero que no vino a Cuenca hasta el año 1971, y tanto le atrajo el festival conquense, que aunque residía en Sevilla y allí tenía su familia y vivía con gran intensidad la Semana Santa sevillana, “he sacrificado una buena parte de esta Semana Santa sevillana para venir a Cuenca. Y sobre todo con el objetivo especial de asistir a la Semana de Música Religiosa”.

Ante esa explicación, le pregunté a Enrique Sánchez que cómo veía un sevillano la Semana Santa de Cuenca, pues podía ver las procesiones entre concierto y concierto. Así opinaba:

“Muy distinta, eso es lógico. Cuenca tiene unas características propias, tan diferentes a las de Sevilla, empezando por la climatología y el ambiente de la ciudad; el concepto de la piedad creo que es idéntico, al igual que el espíritu de hermandad de las Cofradías, lo que pasa es que las matizaciones son enormes. En Sevilla hay una tradición de siglos, con un lujo que hay quien lo considera excesivo, con una colección de imágenes y una organización seria”.

Contraportada del programa Semana Santa de Cuenca 1975.

Por aquellas décadas de los 60 y 70, en pleno resurgir de la Semana de Música Religiosa, iniciada en 1962, la Semana Santa de Cuenca sufría algún tipo de crisis, de ahí que le preguntase al reconocido crítico musical si la música sacra venía a apuntalar a la semana nazarena…

“Indudablemente ha venido a darle más esplendor, en especial en el plano cultural. Esto es lo que he querido resaltar en mi conferencia. Es una dimensión nueva de altos vuelos la que se ha añadido a la Semana Santa de Cuenca, es decir, a lo popular, a lo tradicional, a lo religioso puramente dicho, con este aspecto musical se enormes repercusiones artísticas y culturales. Creo no sólo que apuntala, sino que engrandece notablemente la Semana Santa”.

Al crítico musical había que preguntarle también sobre los escenarios de los conciertos, que por esos años se celebraban en San Miguel, los Paúles y la iglesia románica de Arcas, y apuntaba que le habían contado los inicios en la antigua iglesia de San Miguel con calefacción de tipo tan elemental como palanganas con alcohol… “Yo la he conocido con excelentes instalaciones y reafirmo, como dijo un gran crítico, que cuando se visita San Miguel se está en la mejor sala de conciertos del mundo. Y no digamos la de Arcas; a mí la iglesia de Arcas me entusiasma de tal manera que muchas veces casi envidio al párroco que vive en aquella parroquia y dice misa en ella”.

Enrique Sánchez Pedrote
(ABC Sevilla). Siluetassanluquenas.blogspot.

Las palabras de Enrique Sánchez Chicote eran fiel reflejo de lo que opinaba un experimentado nazareno conquense como lo fue Fernando Muñoz Crespo, quien declaraba 18 años más tarde, en 1993 en el Extra de Semana Santa de “El Día de Cuenca” que “cuando se inició el certamen de música religiosa comenzó igualmente a oírse hablar de la Semana Santa de Cuenca: venía gente selecta de muchos lugares. Era el único certamen de música religiosa de toda Europa y aquello significó un especial impulso para la Semana Santa”.

En la edición de «Diario de Cuenca» de ese 25 de marzo se publicaba una breve nota con el titulillo de «Concierto en la Residencia de Pensionistas» en la que se dice que «esta noche a las nueve y media, la Agrupación Española de Cámara y el Coro de RTV Española (voces masculinas) ofrecerán un concierto en la Residencia de Pensionistas de la Seguridad Social, bajo la dirección del maestro Odón Alonso«. Nada nuevo hay bajo el sol… musical.

DATOS BIOGRÁFICOS (Resumen de cadizpedia.wikanda.es).–Enrique Sánchez Pedrote nació en Sanlúcar de Barrameda en 1913. En la villa ducal cursó el Bachillerato y sus primeros estudios musicales bajo la dirección de su padre, Abelardo Sánchez, organista, compositor y director orquestal. Tras cursar la carrera de Magisterio en Cádiz, realizó los estudios de Filosofía y Letras en la Universidad Hispalense, licenciándose en la especialidad de Historia. Pocos años después se doctoró en la Universidad Central de Madrid. Supo desplegar admirablemente don Enrique Sánchez Pedrote su triple condición de sevillano adoptivo militante, americanista y musicólogo, en multitud de publicaciones. Desplegó una dilatada y fecunda carrera docente don Enrique. Fue Catedrático de la Universidad Laboral de Sevilla, Profesor Adjunto Numerario de Historia Universal Moderna y Contemporánea, y también Profesor Adjunto Numerario de Historia de la Música en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Sevilla y cuando se creó en la Hispalense la Cátedra “Cristóbal de Morales”, fue designado para desempeñarla, siendo su titular hasta su muerte. Como conferenciante ameno y buen comunicador, fue invitado a impartir sus conocimientos históricos y musicales en numerosos centros y universidades españoles y extranjeros.

Fue nombrado Académico Correspondiente de la Real Academia de San Fernando de Madrid, de la Real Academia Hispanoamericana de Cádiz y de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, ingresando en esta última como Académico de Número el 19 de noviembre de 1966. Desde 1970 hasta 1985 Sánchez Pedrote fue crítico musical del diario ABC de Sevilla y un eficaz impulsor y dinamizador de la vida musical sevillana. Aparte de lo descrito hay un rasgo de la personalidad de don Enrique que fascinó a todos los que tuvimos la suerte de merecer su amistad: su personalidad y su carácter. Su simpatía era desbordante, muy al estilo gaditano, socarrona, con fina y risueña ironía cervantina. Don Enrique falleció el 27 de mayo de 1985

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