Cuenca y su Semana Santa en la voz de sus Pregoneros

PROGRAMA EMITIDO EL MARTES 31 DE MARZO EN EL ESPACIO PÁGINAS DE MI DESVÁN DE “HOY POR HOY» CADENA SER CUENCA, PRESENTADO POR PACO AUÑÓN

https://cadenaser.com/emisora/2021/03/30/ser_cuenca/1617104825_319461.html

La antigua iglesia de San Andrés, escenario cultural y nazareno por excelencia, ofrece desde el 19 de marzo y hasta el domingo 11 de abril, la Exposición “1941-2020: 80 años de Semana Santa de Cuenca”, organizada por la Junta de Cofradías, que se complementa con un montaje audiovisual con todos los pregoneros de la Semana de Pasión conquense”, en el que van apareciendo frases referidas especialmente a Cuenca y su Semana Santa, con diferentes e importantes definiciones de la ciudad. Un trabajo de selección de textos de los 74 pregones que se iniciaron en 1945, realizado por José Vicente Ávila, del que vamos a citar algunas frases seleccionadas, pues sería muy prolijo enumerar toda esa fraseología nazarena que relaciona Pasión y Paisaje conquense.

¿Qué ha supuesto para ti, aparte de mucho trabajo, adentrarte en esos textos de los pregones, José?

Un arduo trabajo con el fin de seleccionar frases o definiciones sobre Cuenca y su Semana Santa, pues ya había repasado hace años muchos pregones para las retransmisiones de las procesiones en Tele-Cuenca, aunque entonces se trataba de recoger expresiones liricas, en prosa o verso, para adecuarlas a cada procesión. Pero en este caso, y por petición de la Junta de Cofradías, he tratado de recuperar fragmentos literarios sobre la Pasión según Cuenca por parte de tantos pregoneros, la mayoría publicados en el Libro que publicó Luis Calvo.

Como excepción a los pregones escritos en prosa destacan dos en verso: el de Federico Muelas, en 1950, con todos esos poemas ya conocidos de los hortelanos, orfebres de la ribera; alma lenta del dolor y los chopos nazarenos de la orilla…, y el de José Luis Paz Maroto en 1979. ¿Hay algunas otras curiosidades?

«Ofensiva», 1949

Muchos pregoneros hemos tirado precisamente de aquel texto poético de Federico Muelas de 1950, año en el que hubo tres pregones. Eran años en los que los pregones se emitían a través de la radio, y quienes más veces lo han hecho han sido el citado Muelas, Domínguez Millán y Aristeo del Rey Palomero. Además de las emisoras de radio, tanto en Madrid como en Cuenca, escenarios de los pregones fueron el Cine España (1954), el Cine Xúcar, la Casa Sindical (1961) y la Casa de Cultura desde su inauguración hasta 1979. En 1980, por iniciativa de Lucas Aledón, el escenario pasó a tener como escenario la antigua iglesia de San Miguel. En el Teatro Auditorio se han celebrado dos actos del pregón, y dadas las circunstancias actuales es el mejor escenario, pues San Miguel ofrece problemas en la prevención de riesgos por su aforo.

Vamos ahora a recuperar para ustedes una frase al menos de cada uno de los pregones (*). Empezamos por el pregonero que en más ocasiones ha ensalzado la Semana Santa de Cuenca:

Federico Muelas con su hijo Mario. / Revista ‘Cuenca’.

1945: Federico Muelas y Pérez de Santa Coloma.–“Desde la entraña de Cuenca, mi tierra solar, desde esta inmensa Concha como un gigante tornavoz, digo mi castellano pregón a todas las gentes anunciando la solemne conmemoración de la Semana Santa”.

1949: Federico Muelas.–“Si la Catedral simboliza hasta el Siglo XVI la vida de Cuenca, las procesiones son a partir de él un intento para encontrar la unanimidad perdida”.

1950: Federico Muelas.–Pregón poético.— Agua lenta del dolor, / monte arriba, penitente. / Y en hombros de la corriente / crucificado, el Amor. / Dime, chopo soñador, / nazareno de la orilla, / ¿adónde lleva Castilla / su dolor peregrinando? / El chopo tiembla… / Temblando, / Señor, doblo la rodilla…”

1951: Federico Muelas.–“Tiene algo de cielo minúsculo nuestro panorama procesional, como creado para ser visto desde las cumbres o desde las simas… Cuenca, heroicamente orgullosa, reza sus procesiones con estilo propio”.

1952: Federico Muelas.–“Cuenca escribe su historia con renglones procesionales… Cuenca está modelada con llanto, a imagen del Redentor… El chopo es el árbol de Cuenca, Nazareno de la orilla, le llamé en alguna ocasión, dedo en los labios de esta ciudad de silencio…”

1952: Aristeo del Rey Palomero.–“En el Cerro de la Majestad, como frenos de madera, se divisan tres cruces… vigías que guardan las vigilias de la noche y velan por Cuenca”.

1953: Demetrio Castro Villacañas.–“Viajero: Si tú buscas una Semana Santa espectacular y ruidosa, no la encontrarás en Cuenca… Pero si buscas la belleza que Dios sólo otorga, y la fe, y el amor y la religiosidad que los hombres le deben, ve a Cuenca, viajero”.

1954: Jesús Suevos Fernández.–“Cuenca es ciudad “agónica”, hecha para entender mejor las amarguras… Dios ha querido que tres primaveras confluyan en las solemnidades de este año: la natural, la religiosa y la patriótica”.

1955: Gabriel Juliá Andreu.–“Por las calles de Cuenca, por las plazoletas más humildes, por las cuestas más empinadas, entre el crujir de los banzos y el golpear de las horquillas, se oirá el rumor de los ríos en las dos hoces, como una canción doliente…”

1956: Fortunato Martínez Patiño.–“La procesión se hace río de luz y fuego por las calles atormentadas de la vieja ciudad… Sobre la roca desnuda, en la cumbre del cerro del Rey de la Majestad, los conquenses levantan el signo de la Redención: tres cruces de luz que lanzan al cielo enlutado el gran mensaje del dolor de Cristo. Y ya todo en Cuenca empieza a ser sobrehumano, profundamente revelador”.

Enrique Domínguez Millán. / José Luis Pinós

1957: Enrique Domínguez Millán.–“Cuenca está encarnada en  carne nazarena, que es carne de tortura, de sufrimiento y de martirio…El “miserere” conquense es un gemido telúrico y escalofriante que parece escapado de la doliente anatomía de las hoces…”

1958: Ismael Medina Cruz. –“Cuenca sube y crece, asciende y se encarama, se tira a tumba abierta sobre el cielo, hasta llegar a ser tan solo la afilada punta de la lanza con que le abrieron a Cristo la llaga del costado…”

1959: Aristeo del Rey Palomero.“En esta Cuenca…que es una Jerusalén viviente… tenemos el más espléndido, sublime y real escenario para la celebración de la Semana Santa…”

1960: Andrés Gallardo Bernal –“La Semana Santa de Cuenca tiene algo que ninguna otra posee: la tremenda confabulación del paisaje y del hombre para resucitar el Drama más grande de la Historia”.

1961: Federico Muelas.–“Exaltación y profecía de la Semana Santa de Cuenca”, con la intervinieron de los poetas Ángel del Campo, Enrique Domínguez, Martínez Fronce, Federico Mendizábal, Salvador Pérez Valiente, Carlos de la Rica, Acacia Uceta y Leandro de la Vega. Federico Muelas habló de “la religiosidad de Cuenca, hecha murmullo y hocino, hoz y río, pino y poesía”.

«Diario de Cuenca», 1976.

1962: Aristeo del Rey Palomero.–“Semana Santa que si siempre grandiosa y sublime, este año tiene el acontecimiento que Cuenca necesitaba, exige y que todos esperábamos: la celebración de la primera Semana de Música Sacra”.

1963: Demetrio Castro Villacañas.–“Cuenca, la ciudad de piedra, mística y mítica… ofrece a España, debe ofrecer a España, debe ofrecer al mundo, debe ofrecer a Dios, la religiosidad y el ejemplo de su Semana Santa”.

Pedro de Lorenzo. / José Luis Pinós.

1964: Pedro de Lorenzo Morales–“En la noche profunda, las procesiones de Cuenca no pretenden el esplendor, sino el recogimiento… Han quebrado la urna de Cuenca desabridos tambores, las cajas de redoble destemplado; han herido el azul estrépitas las trompetas…”

1965: Luis Morales Oliver. –“Si en Sevilla la respuesta del querer entre el público y la procesión es la Saeta, en Cuenca es el Miserere, que está hecho con lágrimas de mujer que empezaron a caer sobre el Júcar…”

1966: Clementino Sanz y Díaz.–“Y pasará la procesión de Semana Santa. Y desfilarán pausada y devotamente las cofradías… Y nuestra ciudad lucirá la flor morada de su Redención en la solapa de su Torre de Mangana…”

1967: Luis López Anglada . –“Y mientras Cristo reza, Cuenca se mantiene en silencio. El respeto de las calles acompaña al paso, llevado a hombros de penitentes”.

1968: Federico Muelas (leído por Joaquín Benítez Lumbreras).–“La Semana Santa de mañana debe discurrir por lugares hasta ahora vírgenes para estos desfiles… Para dotar a las cofradías de un gran número de penitentes se podría incorporar en sus filas a la mujer conquense, tan amante de su Semana Sana, quien vestiría una túnica o hábito similar al del hombre pero desprovisto del capirote…”

1969: Diego Jesús Jiménez..–“La Semana Santa de Cuenca, como fiel exteriorización que es de los más profundos sentimientos religiosos de sus gentes, responde a los valores espirituales más sinceros del ser humano”.

1970: Antonio Lucas Verdú. –“Callad campanas.  ¡Que se oiga el ritmo de las horquillas que golpean banceros, llevando leños cristificados, como antes gancheros, los llevasteis por los ríos!…”

Acacia Uceta, la primera mujer pregonera. / José Luis Pinós.

1971: Acacia Uceta Malo. –“Son tantas singularidades las que hacen a la Semana Santa de Cuenca única y sin parangón. Yo diría a quienes luchan por mejorarla y acrecentarla, aquella célebre frase de Juan Ramón Jiménez: “No la toquéis ya más, que así es la rosa”. Vuestra Semana Santa es así, como es. No la toquéis ya más”.

1972: Jorge Juan Eiroa García.–“La procesión Camino del Calvario es, tal vez, la máxima expresión de la Semana Santa de Cuenca. Su realismo impresiona porque surge de una postura adoptada por el pueblo… Yo definiría la Semana Santa de Cuenca con una sola palabra: sobriedad”.

1973: Manuel Real Alarcón.–“Cuenca es a la Semana Santa, como la Semana Santa es a Cuenca. La representación del dramatismo de la Crucifixión del Señor tiene su mejor envoltura en el dramatismo de los perfiles de la ciudad…”

Algunos años a los pregoneros les acompañaban los ujieres municipales bajo mazas. / Diario de Cuenca.

1974: Antonio Castro Villacañas. –“A Cuenca se viene a ver la contorsionada asimetría de sus piedras y el encarnecimiento vital y lacerado de un pueblo y unos símbolos en la justa medida de su significación”.

1975: Pedro de Lorenzo Morales.–“Cuenca, toda urna de dolor. Cuenca toda en un silencio sólo roto por el miserere de esquina en esquina… “Cuenca, concha de España, Cuenca del dolor y de la Pasión”.

1976: Aristeo del Rey Palomero.–“Cuenca tiene su respuesta clara, decisiva, contundente con su Semana Santa, aunque tenga esta doble vertiente: para el creyente –fervor, recogimiento, meditación, dolor—  y para el no creyente –espectáculo, recreo ocular, excursión turística–. Pero es siempre… SEMANA SANTA”.

1977: Joaquín Benítez Lumbreras. –“Para comprender a Cuenca bueno será seguir el consejo de verla o volverla a ver en ese conmovedor ensalzamiento de su “gran custodia de piedra” en el mismo trance dramático de la Semana Santa”.

1978: Rafael Caballero Bonald  –“Cuenca, en Semana Santa, se transforma en un coro inmenso del drama. Es como un templo sin pared”.

1979: José Luis Paz Maroto (Pregón en verso).   –“Fecundada por dos ríos, / con dos Hoces y tres Cerros, / escaladora de alturas, / abierta a todos los vientos, / siempre en constante ascensión / pero sin temor al vértigo, / huidora cual gacela / de los materiales medros, / de posiciones injustas  / o de intereses rastreros, / Cuenca es ciudad muy a propósito / para pensar en lo eterno, / para dialogar con Dios, / para vivir el misterio / de la Cruz y de la vida / vuelta a renacer de nuevo / purificada del todo / con la sangre del Cordero. / Vivir su Semana Santa / escalar el Evangelio”.

José Luis Lucas Aledón en 1980. / José Luis Pinós.

1980: José Luis Lucas Aledón.–“…Y ya las cruces clavaron sus raíces de resplandor en la entraña de la Majestad… Brota en Cuenca como chortal o geiser del chafariz de su alma única el aullido apaleado como si crispado lo lanzara una garganta de bronce y muérdago: el MISERERE”.

1981: Ángel Martínez Soriano.–“¡Viernes Santo en Cuenca! Amanecer de un día de tragedia… Tiemblan las estrellas y se aprietan las sombras, temerosas de la burla y del estruendo”.  

1982: Enrique Domínguez Millán.–“Y Cuenca, de verde y plata en su traje de luces, está ahí, arrebujada entre sus muros, tímida y recogida como una novicia, altiva como una reina desterrada; está ahí, grave y solemne, intemporal y eterna, aguardando el momento en que será escenario, una vez más, del drama de la Pasión de Cristo”.

1983: Carlos de la Rica Domínguez.–“Rompe su orgasmo de clarines la turbamulta incontenida, acaudillada por el desorden ordenado, la disciplina anárquica que es estallido del fondo ancestral de sus entrañas, modeladas por el capricho y el cuchillo de las aguas y el viento”. 

1984: Raúl Torres Herrero.–“Hemos roto tantos versos; hemos rezado, cantado tantos misereres, bebido demasiado resoli, quebrado tantos palos de tambor y secado tantas pieles para arrendar y enturbiar a Jesús Nazareno el de las seis de la mañana, que ya formamos parte de la España insólita…”

1985: Rafael Alfaro Alfaro. –“Escultores, tallistas, pintores, orfebres creadores del pueblo y para el pueblo, habéis sabido interpretar su alma y devolvérsela sabiamente labrada… Ahora estas imágenes salen a la calle y se asoman al vértigo de Cuenca, a esta ciudad tan bella que parece de escenografía y que se hace templo y plegaria”.

1986: Rafael Pérez Rodríguez. –“Paralela a nuestra Semana Santa hay otra gran Semana. La mayor de la historia de Cuenca… Allá, en el azul de las estrellas… allá en la más alta bóveda… allá donde está el Padre también hay procesión: la de las entrañables familias de Cuenca, familias desaparecidas de mi Ciudad…”

1987: José Miguel Carretero Escribano.–“Ya están en ruta los que vuelven a su tierra para la cita del alma y del ancestro. Sintiendo Cuenca, oliendo Cuenca, la diáspora retorna por la rosa de los vientos de Castilla….”  

1988: Luis Calvo Cortijo.–“¿Qué tiene el Amanecer Santo de esta ciudad?: el pueblo delante, seguido y empujado por El, compartiendo el alba estremecida. El Nazareno de las Seis, pincelada suave entre dos luces, impartidor de silencios, rompenoches pálido debajo de la Cruz, camina sobre el espinazo de la ciudad, recostada en las hoces…”

1989: Florencio Martínez Ruiz.–“Esta es tierra de revelaciones. Y la Semana Santa es la demostración, la prueba explícita de la palingenesia, de la total integración de Cuenca en los misterios. Los conquenses somos y estamos”.

1990: Dimas Pérez Ramírez. –“El rey Alfonso VIII, nuestro rey a veces olvidado, el espíritu de San Francisco, están en el origen indudable de nuestra Semana Santa… “La época clave para estudiar las procesiones y su contenido, tanto espiritual como en imaginería, en Cuenca y en toda España, comienza en el siglo XVI…”

1991: Julia Sarro Colomo–“Cualquier época del año es buena para visitar Cuenca… Pero, aquel que pretenda llegar hasta los adentros de la Ciudad debe ir en los días de la Pasión… Cuenca vive esa Semana Santa diferente y significativa…”

1992: José Luis Álvarez de Castro.–“El conquense es impertérrito ante las adversidades, que no se intimida por nada. Tiene una sensibilidad excepcionalmente aguda para la belleza, como consecuencia de hallarse inmerso en este conjunto indescriptible que es su ciudad. Cuenca presta, por tanto, un escenario singular a sus procesiones…”

1993: José Luis Jover Portilla. –“Mi pregón es como un cuento de Semana Santa: Una tarde de Jueves Santo, en los años cincuenta, en la puerta de la ermita de la Virgen de la Luz hay un niño que viste túnica morada y capuz negro; unos guantes blancos y en su mano una tulipa. Todo a estrenar. El niño comienza a ver como salen las imágenes de una procesión…”

1994: José María Abellán López.–“Ahora que mi voz se va para perderse en el anonimato del capuz o en el bullicio de las turbas, aquí dejo todo lo que con el corazón quise describir, la pasión que quizá se desbordó, mi fe sedienta, el compromiso que, más que mío, es de Cuenca, de la ciudad que llevo y que me lleva…”

1995: José Antonio Navarro Saugar.–“¡Ha sucedido! Apareció la Luna de Sangre en el Cielo de Castilla, y Cuenca la Jerusalem de los Profetas, se dispuso a retroceder en el tiempo, o con la liturgia sagrada de la Iglesia de mi Hijo, por puro milagro, dio atrás las manecillas del reloj de la Torre de Mangana y sucedió el Milagro de aquella Primera Semana Santa del Mundo…”

1996: Juan Manuel Moreno García. “Cuenca está hecha para ser vista por Dios. Para el recreo de su Gran Espíritu… Cuenca miradora y mirada. Más mirada que miradora, pero sobre todo admirada”

1997: José Guerra Campos.–“La satisfacción de los conquenses por su Semana Santa se justifica si es cauce de la gran tradición cristiana y si contribuye a suscitar en los corazones la atención expectante hacia el Misterio luminoso que esclarece los enigmas del hombre”.

1998: José Carlos Calvo Cortés. –“¡Cuántas veces hablamos del Silencio de Cuenca en esta noche de capuces tan blancos, que pareciera querer amanecer cuando Mangana marca el tiempos de los sueños! Pero es Dios el que grita su Palabra medida. Cuenca sólo es la roca que amplifica su voz rebotando contra cada pliegue de su alma. Y cuando calla sólo queda su terrible Silencio”.

1999: Amalio Blanco Abarca.–“La Semana Santa no es sólo un juego de capuces y túnicas; nuestra ciudad es algo más que ese inigualable “taller de emociones” elevado sobre la superficie por sus dos hercúleos banceros, el Huécar y el Júcar…”  

2000: Alejandro de la Cruz Ortiz. –“Cuenca demanda silencio, los olivos han florecido en el asfalto y un Getsemaní itinerante surca los nuevos y viejos rincones de la ciudad en la noche de los capuces blancos… Cuenca habla en percusión en la madrugada del Viernes Santo y no antes”  

2001: Luis Enrique Buendía.–“Es aquí en esta ciudad, la de los mil y un reflejos primaverales, la de las Casas Colgadas a los dos ríos, la de la Cuenca Encantada entre calles abiertas a la luz del nuevo Milenio, en la que “no se sabe cuándo es más bella si de noche o de día”… “Protagonista el pueblo que viste los colores del arco iris, para ser caleidoscopio en las calles y hacer penitencia”.

2002: Antonio Pérez Valero. –“Quienes únicamente pueden divulgar las virtudes y cualidades de nuestra Semana Santa, quienes realmente deben vender tan preciada mercancía, sois todos aquellos conquenses que, llegadas estas fechas, sentís u os convertís en nazarenos. Demostrando en ese nuestro multitudinario pregón, cómo en contra de las definiciones de nuestra Real Academia somos un pueblo capaz de pregonar a voces… pero en silencio”.

2003: José Luis Muñoz Martínez.–“Para poder transmitir la Semana Santa de Cuenca, para hablar de ella, para llegar… hay que vivirla… Y es que, en Cuenca, para sentir un escalofrío en estas fechas, hacen falta muy pocas cosas”.

2004: Rafael Pérez Caballero.–“Hemos heredado esta gran celebración, la más importante que tiene Cuenca a lo largo del año, mimada durante siglos por nuestros antecesores nazarenos con muchísimo esfuerzo”.

2005. José Ignacio Albentosa Hernández.–“Nuestra Semana Santa es un templo itinerante·… De forma que bien puede afirmarse que la Semana Santa es Cuenca y que Cuenca no es sin su Semana de Pasión”.

2006. Enrique Domínguez Uceta.–“Cuando cada Semana Santa se ponen en marcha los desfiles procesionales, y los pasos, llevados trabajosamente a hombros, acometen las cuestas que ascienden hasta la Plaza Mayor, se produce una emocionante identidad entre el escenario real de la Pasión y Cuenca, sin duda el más bello y dramático de los lugares en que se representa cada primavera el drama de Jesús”.

2007. Manuel Calzada Canales.–“La Cuenca Nazarena sentirá el aroma de la Pasión de Jesús de Nazaret y soñará con un Dios clemente, misericordioso y de eterno perdón para esta Ciudad Penitente…”

2008: Javier Caruda de Juanas.–“Siempre recordaré cómo en la Casa de España de Moscú, en la que no había de nada, una pared estaba adornada con aquel magnífico cartel que para nuestra Semana Santa realizara Antonio Saura”.

2009. Miguel Romero Saiz.--“Cuenca, como una ciudad prendida del cielo, toda ella en estos momentos es un dilatado Calvario”… “No hay mejor escenario para un Drama tan  solemne”.

2010: Lucio Mochales Correas.–“Hermanos, la fortuna os ha obsequiado con haber nacido en la más hermosa ciudad que han contemplado los ojos de los hombres y ser partícipes de la más extraordinaria celebración que representa la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo…”

2011: Tico Medina García. –“Qué gran milagro todos los años cuando Cuenca se une, se reúne y se compromete… Su Semana Santa es única, irrepetible, genuina…”

2012: Pedro Luis Gómez Carmona. –“Vengo a pregonar vuestra Semana Santa, vengo a deciros, nazarenos y nazarenas de Cuenca, que estamos en el momento ideal de alzar la mano y decirle al mundo “aquí estamos”, y pregonar a los cuatro vientos que somos cofrades…  ¿Quién duerme aquí, en esta ciudad del Paraíso, colgada de los pies de Dios, en la noche del Jueves al Viernes Santo?”

2013: José Javier Muñoz Pérez.–“¡Qué no daría Señor de San Miguel por tener tu Mirada…! Querido hermano Nazareno, no te olvides de su Mirada; mira cómo te mira tu Amado; mira cómo te mira el Traicionado; mira cómo te mira el Negado; mira cómo te mira el Flagelado; mira cómo te mira el Amarrado; mira cómo te mira el que carga con la cruz de tus pecados; mira cómo te mira el Crucificado y mira cómo te mira el Resucitado…. Hermanos y  nazarenos de Cuenca, ¡sin El no somos nada!”

2014. Paloma Gómez Borrero. –“La Semana Santa de Cuenca tiene, como la de Roma, recuerdos muy lejanos en sintonía perfecta con la Iglesia primitiva… Por las calles empinadas, Cuenca acompaña con los Pasos, con la música, con el redoblar de tambores, con clarines o con el silencio”.

2015: José Aguilar Torralba “Pataco”.–“La ciudad toda, que en cualquier tiempo es asombro de turistas y forasteros, cobra en la Semana Santa valores inmensos, porque no puede hacerse cálculo de la belleza de estos ambientes…”  

2016. Rafael Redondo Moya –“Todo está preparado. En Cuenca se siente, se respira la mayor manifestación de Fe, nuestra Semana Santa. Túnicas, capuces… tienen ya dueño, raro es el hogar donde no hay un uniforme nazareno…”

2017. José Vicente Ávila Martínez.–“Ciudadanos del mundo, venid a Cuenca, ciudad de la Semana Santa, ciudad Patrimonio de la Humanidad, ciudad de la belleza y de la buena gastronomía. Ciudad en la que nadie se siente forastero, ciudad de la tolerancia, que lucha por su futuro. Ciudad única e inverosímil, nido de sorpresas y encantamientos, ciudad de museos y para la música; ciudad encantada, abstracta, realista y Natural, bañada por el Júcar y paseada por el Huécar. Ciudad para rememorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en nueve procesiones, en sinfonía procesional que se resume en una palabra: “Cuencalvario”.

 

José Vicente Avila, 2017.

  –“Por la calle del Peso, el “paso” pasa, con qué peso, y a qué paso en rítmica pisada a golpe de horquilla, con los esforzados banceros pasando de pasada, midiendo andas y banzos entre paredes recortadas y piedras, que si hablaran, lo harían de procesiones”.

2018: Pilar M. Ruipérez —“Se dice que un pueblo tiene un alma que le da vida y, desde luego, si alguien quiere conocer el alma de Cuenca tendrá que venir en Semana Santa. No se termina de conocer esta ciudad y a sus gentes si no se conoce su Semana Santa”.

2019: Carlos Amigo Vallejo–“Todo, en la Semana Santa de Cuenca, habla del misterio de Cristo, de su pasión, muerte y resurrección. Y si no habláis vosotros, Cofradías, Hermandades, cristianos todos, lo harán las piedras de la Catedral…”

Para 2020 estaba previsto que el Pregón lo pronunciase el periodista y sacerdote, Antonio Pelayo, corresponsal en Roma de Antena-3, que también estaba anunciado para este año 2021. Si la pandemia lo permite, Pelayo será el pregonero de 2022 y pasará a la historia anecdótica como el pregonero proclamado tres veces.  

(*) En la emisión del programa no ha sido posible incluir todas las frases que aquí aparecen relacionadas por años.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.