Por San Antón

El párroco Ángel García Benedicto, en la bendición de animales de 1980. Foto. José Luis Pinós.

Cada 17 de enero, el barrio de San Antón es cita de visita obligada para miles de conquenses, que acuden en largas colas a recoger el panecillo bendecido y elaborado a base de harina, azúcar, manteca, aceite y los típicos anisillos, en las puertas de la parroquia de la Virgen de la Luz, antigua ermita de San Antón, que es de propiedad municipal, de ahí que sea el Ayuntamiento quien corra a cargo con los gastos de los 42.000 panecillos que se reparten. Se trata de una tradición que mantiene su pujanza con el paso del tiempo si nos atenemos a la celebración de este año, tan participativa, con numerosas personas guardando su turno en las filas para recoger los panecillos, mientras en el parquecillo de la Virgen de la Luz se formaba otra fila de personas con animales, para la bendición que llevaba acabo el padre Ángel García, asistido con Santiaguín con el hisopo. Si la sombra de don Amadeo fue larga en San Antón durante toda su vida como párroco (en 1958 la iglesia de la Virgen de la Luz pasó a ser parroquia), cabe decir lo propio de García Benedicto, muy querido en la barriada.

Los fríos de los días pasados dieron paso el sábado a un día radiante de sol, que hizo que fueran muchísimas las personas que cruzasen el Puente de San Antón para cumplir con la tradición. Dice el refranero que “por San Antón, una hora más de sol” o “por San Antón, cola de ratón” porque empiezan a alargar los días.  A las cuatro en punto de la tarde soleada, las campanas de la parroquia en las que puso sus manos Martín de la Aldehuela, repicaban a fiesta.

 

Procesión de San Antón en 1980. Foto: Pinós.

EL BARRIO DEL PERCHEL, UNO DE LOS MÁS ANTIGUOS

Se abrían las puertas como en Jueves Santo, para que saliese en andas la imagen de San Antón, en su paseo procesional por uno de los más antiguos barrios de Cuenca, que espera como “agua de mayo” que empiece a desarrollarse pronto el Plan Urban con millones de euros de presupuesto. Lo necesita la barriada, nuestro Albaicín conquense o nuestro más puro Perchel sanantonero.

La Estrella de Belén que aún se divisa en el Cerro de la Majestad (por aquello de que “hasta San Antón, pascuas son”), parecía presidir esta sencilla procesión, acompañada de la Banda de Música de Cuenca, con el maestro Aguilar al frente. Era curioso observar por vez primera el paso procesional cerca del monumento a Pedro Mercedes, en uno de los miradores del Júcar, el río que nos lleva y que nos une a Valencia. Momentos emotivos sin duda.

 

ANIMALES SÍ, PERO SIN «CAQUITA» EN LAS CALLES

La fila de las personas portando animales llegaba hasta la misma fuente del Puente de la Trinidad, haciendo curva, en una singular postal de tarde sabatina. Perros, gatos, caballos, alguna que otra tortuga, loros y periquitos, formaban una auténtica fauna en tarde de paseo. Con la bendición hubiera sido buena repartir a los dueños de los animales (sobre todo de los perros), un prospecto avisador de cómo deben evitar que la “caquita de los canes” se quede por las calles y aceras, incumpliendo la norma. Animales, bendecidos, sí, pero con todas las “bendiciones” para aquellos dueños que no recogen los excrementos.

 

ARQUILLA DE TURRONERO CON EL «MELAO»

No falta en la fiesta la presencia de la arquilla de turronero, al lado del puente para dar fe de vida festera. Los hermanos Palacios (Ángel, Carlos, Ramón, José Luis, Javi y Miguel Ángel, ) mantienen la tradición de San Antón elaborando el típico “melao”, que es como una pequeña torta, hecha a base de miel y cañamote, además de las almendras, peladillas y saladillas, tortas de alajú y manzanas de caramelo.

En muchos de nuestros pueblos son famosos los “tostones” (el cañamón tostado) en la fiesta de San Antón, que se celebra con especial dedicación en La Almarcha, Belmonte, Campillo de Altobuey, Fuente de Pedro Naharro, Horcajo de Santiago, Los Hinojosos, Hontecillas, Santa María de los Llanos, Santa María del Campo Rus, Sisante, Villarta y otros tantos pueblos que han vivido el fin de semana en torno a las ermitas de San Antón, recordando aquellos tiempos de labranza en los que las mulas bien enjaezadas formaban filas para la bendición. Y así cada año.

EL DIA DE CUENCA, 19 de enero de 2009. EL TIN-TAN DE MANGANA

 

 

1 comentario en “Por San Antón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.