Cita con la historia

El último domingo de septiembre del 99 es como la víspera del día D. La ciudad de Cuenca se despierta con esperanza de no perder el último tren; las nubes grises alternan entre cielos azulados en este domingo 26 del recién estrenado otoño; hay calma chicha; hasta la Balompédica, que por no ganar un solo partido de los cuatro disputados, quiere resurgir como el “ave fénix” por la tarde en La Fuensanta, pero AVE no hay más que uno, en ese trayecto Madrid-Valencia, que debe ir necesariamente por Cuenca; y desde aquí hasta Levante, como quieran, que por estos lares nos gusta más sumar que dividir. Los carteles del AVE que orlan balcones y ventanas de la ciudad y edificios públicos, permanecen en la tensa espera de este lunes 27 de septiembre, festividad de San Vicente de Paúl, patrón de los pobres. Es nuestro día. ¡AVE, Cuenca! ¡Deo gracias!

 

CONCENTRACIÓN DE DEPORTISTAS CON RETRASO MENTAL

Pero en este domingo 26 de septiembre, víspera del gran acontecimiento, tenía lugar en nuestra ciudad algo tan importante como la concentración de deportistas con retraso mental en unos Juegos Deportivos ejemplares. Estos entusiastas deportistas de Castilla-La Mancha compitieron en buena lid para conseguir medallas y para demostrar que ellos también cuentan. Toda una lección de deporte y convivencia la que hemos aprendido este fin de semana con estas personas de incapacidad psíquica, pero capaces de los mayores logros. Aquí sí que cobra una gran dimensión el mensaje de que lo importante es participar. Y cómo lo hacen. Nos emocionan, aunque se nos escape alguna sonrisa por esas ocurrencias que tienen en su mundo que también debe ser feliz. Enhorabuena a los organizadores y a seguir en la brecha.

 

ÚLTIMO ADIÓS A FELIPE SIMARRO Y ÁLVARO VELASCO

No podíamos olvidarnos, para terminar nuestra croniquilla dominguera, de dos personas que hace pocas fechas nos dejaron para siempre, pero su huella permanece en el deporte local o en el quehacer cotidiano. Murió Felipe Simarro López, todo un símbolo del Juego de Bolos del Recreo Peral; su nombre fue orlado en placa en 1991 en un emotivo acto que presidió José Manuel Martínez Cenzano, que era alcalde de Cuenca en aquella ocasión; el trabajo de Felipe durante más de cuarenta años en ese paradisíaco lugar del Recreo Peral no será olvidado; un deporte tan popular como los bolos conquenses tuvieron en él un gran comunicador.

También se nos ha ido para siempre Álvaro Velasco, a quien en nuestra niñez conocimos como jugador de balonmano en la cancha de Santa Ana con el Mambo, o con su hermano Jaime y su padre, con sus carritos de los helados, aquella locomotora de asar castañas o en las tardes de fútbol en La Fuensanta con sus voces inconfundibles de “¡Hay pipas de calabaza y de las otras y garbanzos de Priego… y gooool de la Balompédica!”. Velasco, el león que rugía, como bien ha escrito Félix Martínez Fuero, ya no está entre nosotros. Pero ayer tarde en La Fuensanta me pareció escuchar su soniquete mientras portaba la cesta de los frutos secos. Descansen en paz Felipe Simarro y Álvaro Velasco.

 José Vicente ÄVILA

EL DIA DEPORTIVO, 27 septiembre 99

 

 

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