Retornaron a la Catedral las dos esculturas expuestas en las Edades del Hombre

LAS EDADES DEL HOMBRE («EL CREDO»). ARÉVALO (Avila), 21 mayo / 3 noviembre 2013

Desde el lunes 18 de noviembre se encuentran de nuevo en la Catedral de Cuenca dos valiosas obras que formaron parte de la Exposición “Credo” de las Edades del Hombre, celebrada en la localidad abulense de Arévalo, del 21 de mayo al 3 de noviembre. Se trata de la escultura El Padre Eterno, de Diego de Tiedra, del Siglo XVI, del Altar de San Fabián y San Sebastián, y la Alegoría de la Fe, de Mariano Benlliure, de la Capilla de la Asunción o del Deán Barreda, conocida también como Capilla Lasso. Para la ciudad de Cuenca y su Catedral ha supuesto todo un reconocimiento que dos de sus obras hayan estado expuestas en esta XVIII edición de las Edades del Hombre, en el 25 aniversario de su creación.

El director de la Catedral, Miguel Ángel Albares, que facilita las fotos de las obras de nuevo en la Seo conquense, se muestra muy satisfecho de que, una vez más, y en una Exposición relevante, se tenga en cuenta a la Catedral de Cuenca. Las dos esculturas del arte catedralicio salieron de nuestra ciudad el pasado 5 de mayo con dirección a Arévalo, donde han estado expuestas durante casi seis meses junto a otras noventa obras de iglesias y Catedrales de Castilla-León, Madrid y Toledo.

El Padre Eterno, del Altar de San Fabián y San Sebastián. (Catedral de Cuenca)

El número de visitantes a las Edades del Hombre en Arévalo, en las iglesias de San Martín, Santa María y El Salvador, ha sobrepasado los 220.000, y debido a esta Exposición que tiene como objetivo difundir el arte sacro, se han llevado a cabo numerosos actos. Las esculturas de la Catedral de Cuenca pudieron admirarse en la iglesia de San Martín, donde en la fecha inaugural se hizo el acto de presentación.

 

RETABLO DE SAN FABIÁN Y SAN SEBASTIÁN

La escultura del Padre Eterno se encuentra en el Retablo de San Fabián y San Sebastián, Altar que debió quedar terminado entre 1551 y 1552, según apunta el historiador Jesús Bermejo en “La Catedral de Cuenca”, uno de los mejores libros de consulta.

El altar o retablo consta de un cuerpo principal con las tallas de San Fabián y San Sebastián, y un ático, “ambos de ejecución finísima y de una belleza singular”. En el nicho central destaca la escultura sedente del Padre Eterno, que es la que ha estado en Arévalo, “sosteniendo entre sus manos y sobre el brazo derecho una sencillísima y desnuda Cruz en la que se representa a su Divino Hijo”.

 

CAPILLA DE LA ASUNCIÓN O DE LASSO

La escultura La Alegoría de la Fe, de Mariano Benlliure, es de comienzos del Siglo XX, y fue encargada por la fundadora de esta restaurada capilla, Martina Lasso, con proyecto de su sobrino, el ingeniero militar Francisco Lasso. Benlliure hizo además otra estatua, la de la Eternidad, que forman parte de esta capilla-panteón, situada al lado de las capillas de la Quinta Angustia y de la de Santiago, datos que también ofrece Jesús Bermejo.

Alegoria de la Fe, de Mariano Benlliure. (Catedral Cuenca)

En estos últimos años, obras de la Catedral como estas dos citadas esculturas, o los cuadros de la Capilla de Caballeros han sido expuestas en las Edades del Hombre y en la Exposición de Da Vinci, sin remontarnos a otras Exposiciones de carácter internacional en la que han sido mostradas verdaderas obras de arte del primer templo conquense, que es Monumento Nacional desde 1902.

 

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