Corazón del Socorro

El Monumento al Corazón de Jesús, en el Cerro del Socorro, cumple cincuenta años

Cincuenta años se acaban de cumplir de la inauguración del Monumento al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro del Socorro. La fecha queda orlada para los acontecimientos de la historia local: domingo, 14 de julio de 1957. Publicaba el periódico “Ofensiva” en su edición del 16 de julio que “Cuenca fue consagrada al Sagrado Corazón de Jesús. Al acto de inauguración del Monumento asistieron las primeras autoridades y unas cinco mil personas”.

 

Con siete años de edad recuerdo el acontecimiento vivido desde el Parque de San Julián, lleno de gente que miraba al Cerro del Socorro, atestado de personas. Era domingo de verano y los niños podíamos comprar por dos reales un cucurucho de papel de periódicos con “pipas de calabaza y de las otras”, que vendía a voz en grito “Pancho”; chufas, martillos de caramelo colorado, barquillos  y helados de los hermanos Velasco (Álvaro y  Jaime), que vendían en un carromatillo de ruedas, de color azul y blanco, que había traído a Cuenca el patriarca Tomás con su máquina de asar castañas. Desde el cerro del Socorro llegaban los ecos de los cánticos a través de altavoces.

 

EL RECUERDO RECIENTE DE LA CORONACIÓN DE LAS ANGUSTIAS

Hacía pocas semanas (el 31 de mayo de 1957), se había coronado a la Virgen de las Angustias ante miles de personas y más de un centenar de imágenes, y eso para los niños era todo un acontecimiento. ¿Cuánto medirá el Cristo del Cerro?, preguntábamos. El magistral Aristeo del Rey Palomero, que hizo hasta tres pregones de la Semana Santa, corregidos, plagiados y aumentados, detallaba en el periódico los detalles: “El monumento mide 30 metros de altura; 20 metros el pedestal, realizados en piedra de las canteras locales, y 8 metros la estatua, de piedra de Torrubia, tallada por el artista señor Bieto, cuyo remate es una aureola, en forma de cruz, de hierro galvanizado, de 8 metros de diámetro”.

 

 INICIATIVA DEL AÑO 1944

La iniciativa de levantar el monumento comenzó en 1944, tras la llegada a Cuenca del obispo Inocencio Rodríguez, y hasta trece años después no se hizo realidad. En 1953 se colocó el pedestal pero las obras quedaron paradas por falta de dinero; a partir de 1955 el citado Aristeo emprendió una nueva campaña de suscripción popular, recaudando 398.000 pesetas. La obra costó un millón de pesetas y con el paso del tiempo se pudo terminar el proyecto original de Eduardo Torallas, con una imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro, al pie del monumento.

 

 FUEGOS ARTIFICIALES EN EL CERRO

La comitiva de autoridades, encabezada por el alcalde Jesús Moya y el gobernador civil, Eladio Perlado, partió desde el convento de los Paúles (hoy Parador de Turismo), con dirección al Cerro del Socorro, llegando a la cumbre sobre las ocho menos cuarto de la tarde. Al final de la misa y del ofrecimiento deL alcalde de Cuenca, Jesús Moya, se dispararon fuegos artificiales desde el mismo Cerro y desde el Cerro de Molina, que llenaron de luz el atardecer de Cuenca, de aquella tarde de verano del 57, con la imagen también iluminada por cinco reflectores que partían de pedestal, con la coronada orlada de decenas de bombillas.

 

 MONUMENTO DE 30 METROS DE ALTURA

El monumento del Corazón del Cerro del Socorro, con sus 30 metros de altura, forma parte del paisaje conquense desde hace 30 años, pues un año antes, en 1956, se había rodado en Cuenca “Calle Mayor”, una de las mejores películas del cine español, que se inicia con un plano general del Cerro del Socorro, sin la imagen ahora cincuentenaria. El cincuenta aniversario ha pasado de puntillas, aunque en verdad hace pocos años se llevó a cabo una mejora muy necesaria del paraje y de los accesos, a esta colina desde la que se divisa toda la ciudad.

José Vicente ÁVILA. EL DIA, 16 de julio de 2007

 

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