Las tres tardes en las que Di Stéfano se sentó en el banquillo de La Fuensanta

Di Stéfano en el banquillo de La Fuensanta junto a Pachín, Fuster e Isacio Calleja en 1997. (Página El Día de Cuenca)

Siendo entrenador del Valencia se enfrentó al Conquense en 1986 en la Copa de la Liga

—  En la terraza del hotel Alfonso VIII, a un grupo que se hizo una foto con él: “Ponerse en los ventanales para que se vea la bahía”

 

 Por José Vicente ÁVILA

La muerte de un mito, de una figura legendaria del fútbol, como lo fue Alfredo Di Stéfano, ha teñido de luto no sólo al fútbol español y mundial, sino también a la sociedad en general. La figura de Di Stéfano es ahora recordada en todo el mundo por su óbito a los 88 años de edad, pero siempre formará parte de la historia del fútbol, con el mayor protagonismo en España y en el Real Madrid. Quienes éramos unos chiquillos cuando a Di Stéfano se le conocía por la “Saeta Rubia” le recordamos marcando goles vestido de blanco, portando Copas de Europa, y vistiendo la camiseta de la Selección Española. La gran figura del fútbol español y mundial a la que ahora decimos adiós para siempre, también tuvo la ocasión de estar en Cuenca, no sólo como visitante, sino como profesional, pues siendo entrenador del Valencia se enfrentó en dos ocasiones al Conquense en 1986, y ya retirado del fútbol estuvo presente en el homenaje a Nieves Mercadillo, en 1997, tras dejar éste la presidencia del fútbol castellano-manchego, después de diez años, y en 1995 en un partido de los Veteranos del Real Madrid frente a los del Conquense.

Curiosamente, de las visitas que hizo a Cuenca Alfredo Di Stefano, en su faceta deportiva, dos fueron el día 1 de mayo, el de 1986,  y el 1 de mayo de 1997. Una anterior visita la hizo el 1 de abril de 1995.

En la primera ocasión se trataba de la eliminatoria de la Copa de la Liga que enfrentaba al Conquense, campeón de esta competición en Tercera División, nada menos que con el Valencia. La Fuensanta registró un lleno histórico aquella tarde del primero de mayo, y en el banquillo valencianista se sentaba Alfredo Di Stéfano, que no salió contento con el juego de su equipo y el resultado de empate a dos goles.

 

CONQUENSE, 2; VALENCIA, 2: «LA ELIMINATORIA NO ESTÁ DECIDIDA»

“Hasta que no termine el partido que jugaremos en Valencia no estará decidida la eliminatoria”, comentaba Alfredo Di  Stéfano al final del encuentro Conquense-Valencia, que concluyó con empate a dos goles, aunque dada la diferencia que existe entre un equipo de Tercera y un club de la talla del Valencia, significaba un triunfo para el equipo que entrena Jaraiz y una derrota para los valencianistas, que en verdad defraudaron al público que abarrotó La Fuensanta, entre el que se encontraba un centenar de seguidores valencianistas”. Así empezaba la crónica del partido de ida de la Copa de la Liga, Conquense-Valencia, publicada en “Gaceta Conquense” (núm. 94, del 3 al 9 de mayo de 1986), firmada por Jotauve.

Alfredo Di  Stéfano había presentado un “once” inicial compuesto por jugadores de gran renombre: Bermell; Quique, Tendillo, Revert, Arias, Juárez, Subirats (Muñoz Pérez, m. 45), Roberto, Sánchez Torres (Juárez, m,. 83), Giner y Sixto. Sin embargo, no pudieron doblegar a un entonado Conquense que formó con Ramón; Marcelino, Serna, Chencho, Ángel, Aurelio (Huélamo, m. 70), Serena, Toto, Potele,  Ignacio y Herraiz (Arguisuelas, m. 82).

El Valencia se adelantó dos veces por mediación de Roberto y Muñoz Pérez, pero el Conquense supo contrarrestar el marcador, empatando dos veces con goles de Serna (de penalti) y Toto al rematar un córner.

Escribía Jotauve que “el primer tiempo fue de claro dominio del Conquense, con algunos contados ataques del Valencia, lo que obligaba a Di Stéfano a desgañitarse en el banquillo”. “Con el 1-2 los valencianistas parecían conformarse, pero el Conquense buscó el gol y lo consiguió a ocho minutos del final. Era el 2-2 que se recibió con una tremenda explosión de júbilo”.

 

VALENCIA, 3; CONQUENSE, 1: DIGNO PAPEL BLANQUINEGRO

El encuentro de vuelta se disputó el 8 de mayo en el estadio Luis Casanova, que por cierto registró muy buena entrada, en torno a los 20.000 espectadores, con una recaudación de millón y medio de pesetas, pues los socios no pagaban. Ganó el Valencia por 3-1 y el entrenador Alfredo Di Stéfano, que no se fiaba del equipo de Cuenca, alineó a Bermell; Quique, Tendillo, Revert, Arias, Muñoz Pérez, Giner, Roberto, Sánchez Torres (Juárez, m,. 83), Montes y Sixto.

Por la U.B. Conquense jugaron: Ramón; Marcelino, Serna, Chencho, Ángel, Huélamo (Ortiz, m. 77), Toto, Javi Díaz (Potele, m. 57), Serena, Ignacio y Herraiz. En la crónica de “Gaceta Conquense”, Jotauve apuntaba que “en las filas del Valencia volvía a alinearse, después de mucho tiempo, el conquense Montes, natural de Castillejo de Iniesta. Un jugador que era el goleador del Mestalla  y que apunta una gran clase. Di Stéfano no quería sorpresas y puso sobre el césped lo mejor que tenía”, aunque tuvo ese guiño para Montes al hacerle jugar frente al equipo de su tierra y darle con ello la ocasión de entrar en el primer equipo.

 

 

1 de abril de 1995. Di Stéfano en el banquillo de La Fuensanta. A su lado, el guardameta Vicente Train. De pie, Jaime PInar, presidente de los Veteranos del Conquense. (Historia de la UBC. Tomo III)

1 DE ABRIL DE 1995: VETERANOS DEL REAL MADRID Y CONQUENSE

Me recuerda Jaime Pinar que antes del homenaje a Nieves Mercadillo, Di Stéfano vino a Cuenca con el equipo del Real Madrid de Veteranos, para jugar un partido con los Veteranos del Conquense, con ocasión de haberse formado la Asociación que presidía el propio Jaime Pinar. Ese año los Veteranos blanquinegros jugaron varios partidos, Pero como se trata de recordar a Di Stéfano, digamos que el encuentro que se jugó en La Fuensanta en la tarde sabatina del 1 de abril, congregó a muchos espectadores, y el Real Madrid de Veteranos cobró un millón de pesetas, que era la cifra establecida en esos casos.

Los jugadores firmaron balones en el Centro Comercial Jumbo (actual Alcampo), fueron recibidos en el Ayuntamiento por el alcalde José Manuel Martínez Cenzano y por la tarde dieron espectáculo ante el público. Di Stéfano se sentó en el banquillo para dirigir a sus ex compañeros y en el terreno de juego se vieron a futbolistas con mucha historia como los guardameta Casielles y Vicente Train; Macua, Rubiñán, Isidro, García Navajas, Gallego, Luis del Sol, Magdaleno, Santillana, Pineda, García Navajas, Sánchez Barrios, y Magdaleno, entre otros.

El partido terminó con empate a uno, marcando el gol de los Veteranos del Conquense Joaquín Caparrós, que ese mismo año se iría como entrenador al Moralo. Y luego al Huelva, Sevilla, Villarreal, Deportivo de la Coruña, Athletic, Mallorca, Levante y ahora Granada. El gol madridista lo marcó Magdaleno.

Di Stéfano, al final del partido, era uno de los más solicitados para firmar autógrafos, por los aficionados más maduritos que recordaban su juego tan personal y sus goles, sobre todo en las cinco primeras Copas del Real Madrid.

 

Alfredo Di Stéfano entrega a Nieves Mercadillo una placa de la Asociaciòn Internacional de Futbolistas Veteranos en 1997. (Página El Día de Cuenca)

1 DE MAYO DE 1997: HOMENAJE A NIEVES MERCADILLO

La tercera visita de Alfredo Di Stéfano a Cuenca, de carácter deportivo, se produjo el 1 de mayo de 1997 con ocasión  del homenaje del fútbol conquense a Nieves Mercadillo Molina, que había sido presidente de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha durante más de diez años, desde su fundación en 1986. Se jugó en La Fuensanta un partido amistoso entre los Veteranos de la Selección Española y los Veteranos de la U.B. Conquense.

En el banquillo de los Veteranos de la Selección Española se encontraban nada menos que Alfredo Di Stéfano (que volvía por tanto a La Fuensanta a sentarse en el mismo lugar que lo hizo dirigiendo al Valencia), Pachín, Fusté e Isacio Calleja. ¡Cuánta historia futbolística!

Con la Selección Española de Veteranos jugaron Abel; Gerardo, Górriz, Jiménez, Capón, Setién, Pedraza, Joaquín, Sarabia, Gordillo y Carrasco. (También jugaron Claudio, Cundi, Quique Ramos, Esteban, Rubio y Gallego.

En los Veteranos de la U.B. Conquense se alinearon: Ramón; Huélamo, Jaime, Servi, Cirilo, Rubio, Caro, Ortiz, Carboneras, Emilio Gil y Santi. (También jugaron Auñón, Solera, Romero, Canorea, Mantecón, Antonio, Tajamata, Arias, Álvarez y Cardo, con arbitraje de Rubio Iniesta.

El estadio registró una gran entrada, con más de 3.000 espectadores, con la presencia de Ángel María Villar, acompañando a Nieves Mercadillo, y el entonces alcalde de Cuenca, Manuel Ferreros y el consejero Martín del Burgo.

 

EL PARQUE DE SAN JULIÁN Y LA BAHÍA

Antes del partido se celebró una comida en el hotel “Alfonso VIII” para el homenajeado y los futbolistas invitados al partido, y tras la misma pudimos departir unos minutos con Alfredo Di Stéfano, a quien le recordamos su anterior visita a Cuenca con el Valencia. Se acordaba bien, aunque habían pasado diez años, y nos dijo con ese gracejo que tenía entre argentino y madrileño: “El Conquense nos dio mucha guerra”.

Una de las anécdotas que recordamos de aquel día fue cuando un grupo de chicos y grandes se quiso hacer una foto con Alfredo Di Stéfano en la terraza del hotel Alfonso VIII. Cuando ya estaban colocados para la foto, la Saeta Rubia les dijo: “Ponerse en los ventanales para que se vea la bahía”. Se refería Alfredo al Parque de San Julián, que se ve en toda su inmensidad desde los ventanales de la terraza.

Por la noche, la Asociación de Futbolistas Veteranos de la U.B. Conquense rindió una cena homenaje a Nieves Mercadillo en los salones Latino, con la asistencia de Villar y del presidente de la Federación Madrileña, el conquense Vicente Temprado, así como de los jugadores que habían participado en el homenaje y las autoridades conquenses y de la región.

El acto fue presentado por José Luis Pinós, y entre los diversos regalos que recibió Nieves Mercadillo destacó la entrega que le hizo Alfredo Di Stéfano de una placa de la Asociación Internacional de Futbolistas Veteranos que él mismo presidía.

Quede aquí el recuerdo para Alfredo Di Stéfano, que en su etapa deportiva tuvo la ocasión de sentarse dos veces en el banquillo de La Fuensanta, y enfrentarse como técnico del Valencia a la U.B. Conquense. Alguna visita ocasional a Cuenca hizo la Saeta Rubia, que igualmente participó en 2010 en un acto en Tarancón, como presidente de honor del Real Madrid.

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