La estrella de los Reyes Magos en la simbología del escudo de Cuenca

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ARTÍCULO PUBLICADO EN «LAS NOTICIAS DE CUENCA», 9-01-2015

José Vicente ÁVILA

 El escudo de la ciudad de Cuenca tiene parte de su simbología en la Estrella de los Reyes Magos, que en los recientes días navideños ha lucido con todo su esplendor sobre el Cerro de la Majestad, que es Calvario en Semana Santa. (Uno de los populares villancicos conquenses con la música del “pero mira cómo beben los peces en el río”, reza en una de sus estrofas que “En la Torre de Mangana / ha nacido Dios desnudo / y le ha regalado a Cuenca / la estrella para su escudo”). La historia nos dice que el Rey Alfonso VIII dio por armas y blasón a Cuenca una estrella de plata sobre un cáliz en campo rojo.

Señalan los historiadores que la interpretación que da a ambos símbolos el arte heráldico, de acuerdo con la tradición, es que la estrella de plata se la concedió por haber comenzado el sitio de la ciudad de Cuenca el día de la Adoración de los Santos Reyes Magos; que el cáliz, tomado por copa regia, se le dio por gratitud a Dios y recuerdo del oro ofrecido por dichos Santos Reyes, y que, tomado por vaso sagrado, era reconocimiento y memoria del Apóstol San Mateo, en cuyo día se rindió Cuenca, puesto que antiguas iconologías sagradas ponen el cáliz como distintivo de este Evangelista; y que el campo rojo denota la mucha sangre que se derramó en nueve meses de combates y asaltos”.

Recuerdan precisamente las efemérides conquenses que el 6 de enero de 1777 “acampan frente a los muros de Cuenca, decididos a su conquista, los ejércitos de Alfonso II de Aragón y Alfonso VIII de Castilla. Acompañaban a éste, entre otros magnates, el arzobispo de Tarragona, el obispo de Zaragoza, los maestres de Santiago, Calatrava y Temple, los Condes don Pedro de Cabrera y D. Nuño Pérez de Lara, D. Diego Ximénez, D. Pedro Ruiz de Azagra, el arcediano de Toledo, Julián, etc. Duró el sitio hasta el 21 de septiembre”.

“LA ESTRELLA DE CUENCA”

Sobre la estrella de Cuenca y los Reyes Magos, festividad que acabamos de celebrar, escribió un denso artículo el escritor extremeño Pedro de Lorenzo, quien en su libro “Relicario de Cuenca” recogió la multitud de trabajos publicados sobre temas conquenses en diversos diarios nacionales. “La Estrella de Cuenca” fue un pregón navideño que pronunció Pedro de Lorenzo en nuestra ciudad, junto a Federico Muelas, con ocasión de la colocación de un belén sobre el Cerro del Socorro, de grandes figuras, como en las Navidades de 2010 hizo por vez primera el artista sanantonero José Martínez, colocando un Nacimiento sobre las rocas de San Antón, en la falda del Cerro de  la Majestad.

Pedro de Lorenzo evocaba su pregón navideño  (también pronunció un bellísimo pregón en la Semana Santa de 1965) en el Misterio inscrito en sus piedras, explayado en su madera serrana y amasado en la alfarería popular. Recordaba con entusiasmada evocación: “Cogollo de España, Cuenca es vértebra que articula tres países y anuda los cables mayores de la orografía ibérica. Conjuración de la raza y la ternura, en Cuenca se dan cita los colosalismos precisos para un Nacimiento natural”.

CUENCA, NIGROMANTE Y ESTRELLERA

Pedro de Lorenzo abundaba en su pregón literario navideño: “Nigromántica, estrellera. Cuenca es Cuenca bajo el signo de los Magos. En el escudo de la ciudad pintan un cáliz y una estrella; la de aquel día de Reyes de 1177, en que Alfonso VIII principia a batir las puertas de la Cuenca mora”.

CUATRO ADORACIONES EN LA CATEDRAL

Se acerca el escritor extremeño hasta la Catedral “normanda y clara”, donde el Nacimiento se representa, además de en los cuadros de Juan de Borgoña del Museo Diocesano. “Hasta cuatro adoraciones  de los Magos enriquecieron la Catedral de Cuenca. Vio Ponz una “antigua pintura muy apreciada de la Adoración de los Reyes, según el modo de la escuela alemana”, en la capilla de San Martín. Resaltan en las puertas de la Sala Capitular dos medallones: muestra el nogal de la izquierda la “Adoración de los Reyes Magos”, atribuida a Berruguete. “En la capilla de Caballeros, también a mano izquierda entrando, esplende un cuadro reseñado con estas reiteraciones: “Adoración de los Santos Reyes”.Y aún verá el seguidor de las adoraciones la muy curiosa variante de Jamete, ese pórtico de la claustra, que toma el nombre del artífice Xamel Jamete, (en su vida oficial Esteban)”.

Grabado de Manuel Aristizabal. 1951
Grabado de Manuel Aristizabal. 1951

Precisamente, y en su artículo “Campanitas de plata”, el periodista conquense Andrés Gallardo escribía que “alguna vez me ha sorprendido el anochecer del día de Nochebuena viniendo de pueblos del sur de la provincia y me he detenido sencillamente para contemplar dichosamente la maravillosa perspectiva de Cuenca llena de luces de colores. Y siempre me he creído ante un monumental Belén. Y sin apurar demasiado mi fantasía –que para mí es fácil por tierras de Cuenca confundir gigantes con molinos y viceversa- creo ver en el ojo luminoso del monumento del Cerro del Socorro, la Estrella de los Reyes Magos, la del Escudo de Cuenca, que vienen cabalgando por ignorados caminos sierra adelante”.

Hasta el grabador Manuel Aristizábal dibujó un Nacimiento bajo las Casas Colgadas en los que los pastores adoradores son los nazarenos. Cuenca, estrella de belén y de su conquista. Desde 2007, la Estrella de los Magos luce en el Cerro de la Majestad, como símbolo navideño y corolario del escudo de la ciudad.

 

 

 

 

 

 

 

 

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