Aires de fiesta en la inauguración del Alumbrado público de Tarancón en 1898

untitled

«PÁGINAS DE MI DESVÁN!. PROGRAMA «HOY POR HOY» SER CUENCA. MARTES, 20 DE ENERO DE 2015 (PACO AUÑÓN – JOSÉ VICENTE ÁVILA)

El martes 20 de enero, el espacio radiofónico “Páginas de mi Desván” del programa “Hoy por Hoy” de SER Cuenca, que presenta Paco Auñón, con guión de José Vicente Ávila, recordó en esta ocasión la efemérides de la inauguración del alumbrado público en Tarancón, ocurrida el 26 de enero de 1898. El reportaje se publicó en “El Día de Cuenca” el 28 de enero de 1998, al cumplirse los cien años del feliz acontecimiento. En el programa radiofónico, José Vicente Ávila fue recordando junto al presentador Paco Auñón la programación llevada a cabo en aquellos días de finales de enero de 1898, con especial protagonismo de la Banda de Música de Cuenca. (En este Blog figura desde el 28-01-2010, el reportaje publicado en su día, en la sección “Por nuestros pueblos”). El espacio «Páginas de m Desván», esta vez bajo el título de “Aires de fiesta en la inauguración del alumbrado púbico de Tarancón de enero de 1898” se puede sintonizar en facebook, en “Hoy por hoy”, Ser Cuenca, 20-01-2015.

«Pocas veces nos hemos parado a pensar cómo sería una ciudad o un pueblo sin alumbrado público, sólo iluminado por antorchas, lámparas de carburo o lámparas de aceite vegetal, de vapor, mercurio o sodio, entre otras aplicaciones para iluminar calles, y callejas, puertas y plazas. Imaginamos las  poblaciones nocturnas en la Edad Media, prácticamente a oscuras, entre sombras de antorchas, o en el mismo Siglo XIX, que es cuando Edison inventa la luz eléctrica en 1879, y con esa bombilla que se multiplica por miles, el alumbrado público de las ciudades, va cambiando su fisonomía por completo, relevando faroles por farolas y ofreciendo una estampa muy distinta que invitaba a las gentes a pasear por las calles ante la novedad.

 Hoy en Paginas de mi Desván, José Vicente Ávila rescata de la noche de los tiempos, para que vea la luz radiofónica, el acontecimiento vivido en Tarancón el 26 de enero de 1898, con motivo de la inauguración del alumbrado público, en vísperas además de la fiesta de San Julián, que no sólo celebra la capital, sino también la segunda localidad de la provincia, con el traslado de la Virgen de Riánsares a su Santuario. Hoy en día quizá no se le dé la importancia que hace 117 años tuvo el encendido del alumbrado público en Tarancón, que era un gran paso de cara al progreso.

 -Mira Paco, si levantasen la cabeza aquellas gentes de 1898, no sólo de Tarancón, sino de toda la provincia y de todo el orbe, se quedaban electrocutados al comprobar los efectos de la luz eléctrica. Pero releyendo la prensa conquense de la época,  “El Correo Católico, El Huécar y El Progreso”, entre otros, queremos adivinar cómo aquellas gentes celebraron con alborozo la inauguración del alumbrado público. Conviene recordar que según los datos del “Consultor Conquense”, de 1895,  el Censo de Tarancón era de 5.000 habitantes, mientras que en la ciudad de Cuenca no llegaban a los diez mil, es decir, 9.744. El ferrocarril Madrid-Aranjuez-Tarancón-Cuenca era una realidad y la necesidad de contar con alumbrado público eléctrico era una de las prioridades de los taranconeros, que no olvidaban un episodio ocurrido muchos años antes con la invasión francesa, debido a la falta de iluminacion.

 -¿Qué pasó en Tarancón en esos años de la invasión francesa y qué relación tuvo con la luz?

-La historia de Tarancón es tan densa como importante, y entre sus protagonistas tenemos nada menos que al Duque de Riánsares, que se casó con la Reina María Cristina. En la guerra de la independencia contra la invasión francesa de 1808, cabe destacar que en la navideña noche del 24 al 25 de diciembre, el mariscal de campo, Francisco Javier Venegas, determinó atacar a los franceses que se hallaban posesionados de Tarancón, distribuyendo sus fuerzas, que eran de 4.000 infantes y 800 caballos, en dos columnas, confiando el mando de una de ellas a Pedro Girón. La estrategia era que Girón atacaría de frente y Venegas se colocaría en el camino de Tarancón a Santa Cruz de la Zarza para encerrar al enemigo entre dos fuegos. Relata “El Consultor” que la empresa se malogró porque la oscuridad de la noche, con nevada, ventisca y niebla, hizo que Venegas y sus soldados se extraviasen, y la victoria fue un tanto pírrica ya que “sólo se causó a los franceses la pérdida de cien hombres, entre muertos, heridos y prisioneros”. La oscuridad, Paco, les jugó una mala pasada.

Dibujo del pintor taranconero Emiliano Lozano.
Dibujo del pintor taranconero Emiliano Lozano.

 -Volvemos al 26 de enero de 1898, al que podíamos llamar el año de las luces…

 -Un día radiante para Tarancón, no sólo porque hizo buen tiempo, sino porque la noche iba a ser menos oscura a partir de entonces. Como dices, el día 26 de enero, a las diez de la mañana, comenzó el vecindario taranconero a  solemnizar la inauguración de la luz eléctrica. A dicha hora llegó en el tren la Banda Municipal de Música de Cuenca, siendo recibida en la estación por una numerosísima concurrencia. Hay que tener en cuenta que la Banda de Música, creada en diciembre de 1895, había comenzado a actuar en 1896 y era la primera salida que hacía a la provincia, y en este caso a Tarancón, cuyas calles se encontraban engalanadas.

 -Ya tenemos a la Banda de Música con sus pasacalles por Tarancón, imaginamos que seguida por la chiquillería y los curiosos.

Efectivamente, con aires de fiesta, música jaranera y con retretas, la Banda, bajo la batuta del maestro  Arturo García Agúndez, se dirigió a la Casa Ayuntamiento, donde ejecutó algunas piezas, amenizando con ello la espera de la hora de la inauguración. La gente quería música y no faltaban algunos dulces. Por cierto, y cómo aún suele ocurrir en algunos pueblos, los músicos fueron alojados en casas particulares.

 ¿Sabemos en qué momento se iba a proceder a la inauguración del alumbrado, tras el preludio musical?.

Pues a las dos de la tarde, callada la música, un repique general de campanas anunció que era llegada la hora de practicar el solemne acto de bendecir la maquinaria y el molino eléctrico, tras una acción de gracias en la parroquia. Seguidamente, y como recoge el corresponsal de Tarancón, en “El Correo Católico”, el clero, el Ayuntamiento, autoridades e invitados, con la Banda Municipal a la cabeza, se dirigieron desde la iglesia a la fábrica. El señor cura párroco fue el encargado de la ceremonia religiosa. La señora de Galindo y el alcalde, Enrique Solá, fueron los que pusieron en movimiento la máquina eléctrica, causando este acto grandísimo entusiasmo en la apiñada multitud, la cual vitoreó con frenesí a los señores Galindo y Gil, propietarios del molino eléctrico y acreedores a la gratitud pública, puesto que a la perseverancia de ellos debe Tarancón esta mejora”, apuntaba el corresponsal del semanario católico.

Banda de Música de Cuenca. 1895
Banda de Música de Cuenca. 1895

 Una vez puesta en marcha la maquinaria eléctrica en la fábrica, ¿qué hizo la comitiva, entre autoridades, músicos y curiosos?

Pues a  plena luz, pasadas las tres de la tarde, y con la natural alegría del vecindario, que se agolpaba con curiosidad entre las autoridades y los miembros de la Banda de Música de Cuenca, que interpretaba airosas marchas, la comitiva oficial volvió a la parroquia tras el acto de la bendición, pues el Ayuntamiento de Tarancón había preparado un “refresco” para los invitados, que sirvió prácticamente de comida, pues el convite fue generoso.

 Pero, claro, la gracia, la sorpresa, estaba en que el vecindario contemplase los efectos de la luz eléctrica en las primeras horas de la tarde-noche.

Así fue. El convite no quedó en ese tentempié de las primeras horas de la tarde, sino que por la noche había que contemplar el alumbrado con toda su intensidad, y tras otro pasacalle con los músicos, que resultó memorable para la población, contemplando a los músicos bajo la luz de las farolas de la calle y de algunos arcos voltaicos especiales, llegó la hora de cenar. Así lo cuenta el corresponsal de Tarancón: “Por la noche se celebró en el local de la escuela de niños un banquete de 180 cubiertos, presidido por el alcalde Enrique Solá, que tenía a su derecha a los señores Gil y a los jueces de instrucción y municipal; y a la izquierda, a los señores Galindo, cura párroco y teniente de la Guardia Civil”, vamos lo que en los pueblos se conoce como la “justicia”.

untitled
Dibujo de Lozano

 Una cena suponemos que con los obligados discursos ante el acontecimento.

-Claro, era el momento de las explicaciones y las gracias. Apunta el corresponsal que “al final del banquete brindaron los señores Galindo, cura párroco, Santiago López, González, Segovia y Castillo, resumiendo los brindis el señor Solá. Todos los oradores hablaron sobre la importancia del suceso, hicieron votos por la  prosperidad de este pueblo y dieron vivas a Nuestra Señora de Riánsares, Patrona de Tarancón”.  Añade el cronista que el banquete fue servido por el fondista de esta estación, y las mesas estuvieron adornadas con ramilletes de las acreditadas confiterías de la Viuda e Hijos de Manzanares, y de don Francisco Moya”.

 Además de la música y la cena no faltó una velada teatral para refrendar la llegada de la luz eléctrica.

-Pues en verdad que la inauguración del alumbrado tuvo también un carácter más cultural que el de la actuación de la Banda, como fue una representación teatral en el Casino Nuevo, que por cierto se sigue llamando así 117 años después. Señala el cronista que “A las nueve de la noche hubo función de teatro en el salón del Casino Nuevo, poniéndose en escena algunas piececitas admirablemente interpretadas por las jóvenes aficionadas señoritas Nieves Fernández, Emilia Muñoz, Laura Zanón y Severiana Martínez, y los jóvenes José Ríus, Ignacio Castell, Emilio de Arcos, Luis García, Enrique Domínguez, Gabriel Martínez y Ramón Alcázar, nombres y apellidos que recordarán los taranconeros. El numeroso público que llenaba el salón quedó muy complacido y aplaudió con entusiasmo a los jóvenes actores.

 -La fiesta siguió al día siguiente, víspera de San Julián, fiesta local en Tarancón…

-El día 27, tanto por la mañana como por la tarde, la Banda Municipal de Cuenca, dirigida por el maestro Arturo García Agúndez, ejecutó piezas de su repertorio delante del Ayuntamiento, siendo muy aplaudida, como lo fueron también las que por la noche tocó en la serenata que dio al alcalde de Tarancón, Enrique Solá. Merece la pena destacar ese apoyo que le dio la Noble Ciudad de Tarancón a la Banda de Cuenca, pues no se puede olvidar que Tarancón perteneció hasta 1833 a la provincia de Toledo, y por tanto sólo habían pasado 65 años. La provincia de Cuenca recibió a Tarancón con los brazos abiertos, aunque fue perdiendo en el camino de los años de las divisiones territoriales a Utiel, Requena, La Roda o Fuentealbilla, entre más de 30 pueblos que pasaron a las provincias limítrofes.

 -El día de San Julián de 1898 fue también histórico para Tarancón, con el traslado de la Virgen de Riánsares entre arcos de luces…

-Los actos de la inauguración del alumbrado público de Tarancón tuvieron su colofón el día 28 de enero, festividad de San Julián, que se celebra en Tarancón con el traslado de la imagen de la Patrona desde la Parroquia hasta su ermita, pasando por el arco de la Malena. Ese día hubo misa mayor en la parroquia, oficiada por el arcipreste Antonio Castillo, y la Banda de Música de Cuenca amenizó la solemne función, de ahí que a la salida del templo el cura obsequiase a los músicos con licores y cigarros. Hay que señalar que en los años anteriores la actuación musical en las fiestas corrió a cargo de la Banda de Música del Batallón de Cazadores de Puerto Rico. El corresponsal taranconero terminaba así la reseña: “Debo hacer constar que este pueblo ha quedado satisfechísimo de lo bien organizada que está la Banda Municipal de Cuenca, y de lo admirablemente que ejecuta las piezas de su repertorio, debido a la inteligencia y acertada dirección de su ilustrado y simpático maestro, don Arturo García Agúndez”.

García Agúndez.
García Agúndez.

 -Vamos, que todo el mundo salió contento de los distintos actos en esos días de enero, con el protagonismo de la luz y de la música.

-Pues sí, Paco, el gobernador civil de Cuenca, el alcalde y la Comisión Provincial, dirigieron sendos telegramas de felicitación al alcalde de Tarancón con motivo de la inauguración de la luz eléctrica, y el propio alcalde de Tarancón felicitó a la Banda con este telegrama: “El Ayuntamiento que tengo el honor de presidir, en sesión de 30 de enero último, se dignó dictar entre otros el siguiente acuerdo: “El Sr. Presidente propuso se consignara en acta un voto de gracias para la Banda Municipal de Cuenca, que durante los festejos celebrados con motivo de la inauguración del alumbrado eléctrico se ha asociado a todas las manifestaciones del vecindario y a los actos oficiales del Ayuntamiento, acordándose por unanimidad se haga constar la satisfacción de esta Corporación por los servicios de dicha Banda, y se le tribute merecido testimonio de gracias por su atención con el vecindario y por el acierto, esmero y desinterés conque cumplió su cometido”. Por cierto, La Banda de Música de Tarancón empezó a dar sus primeros pasos en 1924.

 -Qué nos traerás para la próxima semana de tu Desván, José Vicente.

-Pues una fiesta tan sencilla como antigua, la de San Julián de enero, con citas obligadas en la Catedral y en San Julián El Tranquilo, aunque muchos aprovechan el día festivo para viajar.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.